Si al momento de leer esta nota usted no chequeó si el techo de su casa tiene fisuras o goteras, no se preocupó por el estado de los desagües o por el sistema de drenaje de su edificio, es el momento de hacerlo. Porque es muy probable que en un mes por el fenómeno del Súper Niño Mendoza sufra severas tormentas que hagan explotar las cloacas, colapsen y desborden ríos y canales y terminen inundándose los estacionamientos subterráneos.
Es que los pronósticos que manejan los especialistas que analizan cómo impactará el fenómeno del Súper Niño encienden todas las alertas: las tormentas no sólo serán severas, sino que se anticipan persistentes y eternas.
La comparación es reveladora. El fenómeno del Niño más severo que se sintió en Mendoza en los últimos 44 años fue el del periodo 2015/ 2016, y los modelos de medición aseguran que este Súper Niño, que ya generó intensísimsas nevadas de más de 2 metros que cerraron el Paso a Chile por 34 días, será aún más intenso entre octubre y diciembre.
"Los estudios de precipitaciones los últimos 21 años nos dan un promedio de 88 días de lluvia, en el Niño del 2015/16 hubo tormentas severas por 112 días, y lo que vemos es que este Niño sea aún más intenso", definió la meteoróloga Elizabeth Naranjo Tamayo, que estudió las tormentas ocurridas entre el 1 de septiembre y el 30 de abril desde 2005 hasta las de este año.
Ese informe de la meteoróloga cubana -que a diario hace su reporte en Radio Nihuil- es el que tomó el Gobierno para alertar de la situación a los 18 intendentes y pedirles que colaboren con la limpieza de cauces y acequias y para mantener toda la infraestructura de drenaje, porque temen que los caudales crezcan enormemente con esas persistentes lluvias.
Para alta montaña pronostican intensísimas nevadas, aludes y cortes de ruta, mientras que para el llano aventuran fenómenos de viento Zonda más intensos para la primavera, tormentas severas, anegamientos y enfermedades asociadas al exceso de humedad.
Lo que se refleja en los radares y las estaciones metereológicas que tiene la empresa AEMSA (la compañía con participación estatal que antes analizaba las tormentas para la Lucha Antigranizo), permiten adelantar que hay 95% de probabilidades de que el fenómeno del Súper Niño sea aún más intenso entre octubre y diciembre.
"Uno de los datos que nos preocupan es la frecuencia de las tormentas que puede traer este Niño, porque ya sabemos que serán severas, pero es esperable que además supere la cantidad de días de aquel registro de 2015/2016", asumió Naranjo Tamayo y advirtió que "todos los fenómenos del Niño son distintos".
Un Súper Niño que ya triplicó la temperatura que genera en el océano
Luego de haber analizado todo ese pronóstico, la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre explicó por qué les preocupa tanto el impacto de este Súper niño, un fenómeno que genera calentamiento en el océano y repercute en la atmósfera.
"Lo que nos dice el modelo que estudia el fenómeno del Niño es que en términos normales puede generar un aumento de temperatura del océano del 0,5; ahora este Niño ya trepó a una temperatura de 1,75 y se pronostica que entre octubre y diciembre esa temperatura llegue a 2,5 lo que nos va a generar tormentas con enormes precipitaciones. Si llegase a 3 la situación se agravaría mucho más", adelantó en base a los datos que aportan las estaciones metereológicas de AEMSA.
Los mapas que muestran la incidencia del Niño reflejan que si bien en la zona de Chile y Mendoza puede incidir más en el trimestre de octubre a diciembre, el fenómeno se puede extender hasta abril. En el vecino país, ya provocó inundaciones en la zona norte que generaron fatalidades.
Presumiblemente en el verano, esas tormentas se podrían manifestar con mayor severidad en Buenos Aires, las provincias del litoral como son Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes, y también llegarían a Uruguay y el sur de Brasil.
Si ese pronóstico se da, el fenómeno también incidirá en la industria del turismo sobre todo en verano en la costa bonaerense, y los vecinos países.
Vaticinan que las tormentas harán explotar las cloacas
Tal es el nivel de alerta que el intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, ya teme que estalle el sistema de cloacas en la zona de Corralitos y aguas abajo también (porque muchas viviendas tiene conectado el sistema de desagüe pluvial a las cloacas), y no descarta que esa enorme cantidad de agua escurra de tal manera que genere anegamientos en distintas zonas.
Con este panorama de posible crisis, Calvente ya adelantó que le pedirá a la mesa interdisciplinaria que conforman Irrigación, AYSAM y el ministerio de Energía y Ambiente, que diseñen un plan de contingencia específico para Guaymallén. En paralelo pretende limpiar unos 4.000 kilómetros de cauces y acequias y erradicar unos 30 árboles secos por mes, antes de que se precipiten las tormentas.
"Que contemple no sólo los desbordes de Corralitos, sino también en otros sectores de la colectora noreste y los colapsos del colector. Ese plan de contingencias tiene que tener un mecanismo de alertas tempranas y también qué acciones se van a tomar y cómo se va a manejar el colapso de sectores críticos", definió el intendente.
Lo que pretende el intendente guaymallino es que si se da la emergencia que pronostican quede bien claro "quién va a ser el encargado de hacer las obras de reparación y en qué tiempos. Qué mecanismos de alertas se van a activar para con los vecinos y qué asistencia se les dará. Lo que queremos es establecer bien las responsabilidades de cada organismo, las acciones y los recursos", insistió.
El nivel de alerta caló tanto entre los intendentes que esta semana el citadino Ulpiano Suarez dispuso que su personal junto con Hidráulica se dedique a limpiar el cauce del dique Papagallos, uno de los lugares que más basura concentra.
El municipio empleó 25 personas y se utilizaron 11 camiones volcadores, 3 máquinas retroexcavadoras, 2 minicargadoras y 1 pala cargadora, y el resultado fue que extrajeron 700 toneladas de residuos, realizando 110 viajes de residuos sólidos urbanos.
Otros tantos, como es el caso de Gustavo Aguilera de Tupungato y Emir Andraos de Tunuyán, ya advirtieron que comenzarán operativos de limpieza de cauces y acequias, y que si los inspectores detectan a vecinos tirando basura en esos cauces serán multados. El tupungatino aseguró que intervendrá también más de 100 árboles que están enfermos o secos.
Todos saben que sus ciudades se levantaron alrededor de ríos y canales principales, y pretenden que esos cauces estén limpios antes de que lleguen las severas tormentas.
Una reunión clave para definir puntos críticos por las tormentas
La crisis que se avecina es tal que en el Gobierno entienden que no hay tiempo que perder. Por eso este mismo lunes 31 de agosto habrá una reunión clave en Irrigación.
Están citados los referentes de AEMSA, subdelegados de los ríos de Irrigación, referentes del Ianigla, de Hidráulica y asistirá también la ministra de Energía y Ambiente Jimena Latorre.
"La idea es coordinar el trabajo que nos exigirán estas tormentas y establecer las reglas del juego. En función del pronóstico evaluar qué hacer en el caso de colapso de las cloacas, por ejemplo saber si habrá que volcar en el canal Pescara y definir quién va a actuar", adelantó el titular de Irrigación, Sergio Marinelli.
La presencia de Latorre no es antojadiza. Es que además de analizar el impacto que estas tormentas puede generar en el ambiente, también será necesario prever si habrá daños que costear y si eso supondrá disponer de posibles partidas presupuestarias para costearlos.
En pocas palabras
- Súper Niño: se prevén unos112 días de tormentas extremas entre septiembre y abril de 2027.
- Riesgos: vaticinan desbordes de ríos, inundaciones y explosión de cloacas por el fenómeno.
- Alerta: meteorólogos y Gobierno analizan medidas de contingencia ante la intensidad del fenómeno.




