Roxana Méndez fue a pagar las expensas y en cambio, recibió la agresión del cobrador, un ex militar. La mujer dijo a Diario UNO que la policía brilló por su inacción. También su hija de 18 años fue atacada.

Violencia sin fin: graves secuelas tras una fuerte golpiza a una mujer

Por UNO

Por Catherina [email protected]

Con una fractura en el pómulo derecho más la pérdida de la visión parcial en uno de los ojos como también la disminución auditiva de un oído, hizo que empeorara la condición de salud de Roxana Méndez (42). La mujer fue brutalmente golpeada por un ex militar cuando fue a pagarle a la esposa de este, anticipadamente, las expensas del departamento donde vive su hijo en Dorrego.

La víctima tenía en sus brazos su beba de un año, pero esto no hizo retroceder la furia inexplicable y encarnizada del hombre. También el 31 de diciembre a las 21.30 resultó lesionada otra hija –Melany, de 18 años, quien la había acompañado– por el mismo sujeto identificado como Carlos Tomás Gallina, quien reside en el departamento 4 del edificio de San Juan de Dios 1055, de Dorrego.

A la esposa de Gallina, Susana Varas, se dirigió Roxana Méndez para pagarle en anticipo tres expensas. La mujer le dijo que eso no podía hacerlo y ella le contestó que eso no estaba prohibido.

Varas le dijo que le iba a hacer sólo el recibo de diciembre y Méndez finalmente aceptó a regañadientes.

En ese momento, apareció el esposo de la mujer, Carlos Gallina, quien arremetió de malas maneras contra la indefensa la mujer, máxime porque tenía su bebé en brazos. Ante esto, Melany le dijo a su madre: “Vámonos, mamá, que este es un maleducado”. El hombre la increpó diciéndole: “¡Qué te pasa, pendeja, de mierda!”, y sin más comenzó a golpearla con furia en la boca y, luego dirigiéndose a la madre, le pegó con fuerza en el ojo izquierdo, en un pómulo y en el oído. El pómulo comenzó a sangrar abundantemente y fue entonces cuando su hija subió al segundo piso, donde estaba su hermano Gustavo (25), a quien le gritó: “Bajate, que le están pegando a la mamá”.

El joven alcanzó a ponerse los pantalones y llegó hasta la vivienda de Gallina recriminándole lo que le había hecho a su madre y a su hermana. La puerta del departamento del golpeador permanecía cerrada y entonces Gustavo comenzó a golpear con furia hasta que finalmente la rompió con un puñetazo. Pero consecuencia de ello el joven resultó con una fractura en el meñique.

Criticó la inacción policialSegún contó ayer Méndez a Diario UNO: “Llamamos al ECI y a la policía, pero esta dejó mucho que desear. Mientras me medicaban, entró a la casa de Gallina y lejos de llevárselo detenido en el móvil, salieron de allí como si nada hubiera pasado. Tal vez hizo valer su condición de ex militar, pero la cosa no es así. Ellos tenían que haber actuado en el acto pese a que así se lo pidió el propio personal del ECI. Pero nada. Se fueron como llegaron. Yo fue derivada por las lesiones al Hospital Central y en la FUESMEN me hicieron una tomografía y también una radiografía que constataron las lesiones”.

“Hoy me encuentro en serios problemas porque no veo nada bien con el ojo izquierdo, tengo fractura en el pómulo, por lo cual necesitaré una cirugía, y el oído izquierdo quedó seriamente afectado”.También dijo que concurrió dos veces al Forense para que revisaran sus lesiones, que ahora posiblemente pasarían a ser graves habida cuenta de que empeoró su cuadro clínico.

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La mujer y su hijo. Este se fracturó debajo del meñique al tratar de derribar la puerta donde estaba el agresor.
La mujer y su hijo. Este se fracturó debajo del meñique al tratar de derribar la puerta donde estaba el agresor.
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Estado en que quedó el labio de la joven tras la agresión ocurrida casi en simultáneo a la que le hicieron a su madre en Dorrego.
Estado en que quedó el labio de la joven tras la agresión ocurrida casi en simultáneo a la que le hicieron a su madre en Dorrego.
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Roxana Méndez tras ser asistida por los médicos.
Roxana Méndez tras ser asistida por los médicos.