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Un padre desesperado cree que su pequeño hijo y su ex pareja fueron “chupados” por una red de trata

Por Leonardo Otamendiotamendi.leonardo@diariouno.net.ar

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Ver a un padre o madre desesperados por no saber donde está su hijo es muy difícil de interpretar e igual de complejo escribir sobre ello. Sobre todo porque el temor se apodera de los padres y llegan a imaginar los peores escenarios. Tal es el caso de Leonardo  (32), quien no sabe nada de su hijo,  de 3 años y medio, y de la madre del chico, de 19. En el medio hay una historia atravesada por una separación, restricción de acercamiento, reconciliación y prostitución.

Leonardo es secretario de una mutual. Hace un año se separó dela joven madre de su hijo. Ella solicitó una prohibición de acercamiento por maltrato en la Oficina Fiscal N° 5, de Las Heras, y le fue otorgada por la Justicia de Familia. Él sostiene que esa denuncia fue por discusiones reiteradas y que nunca hubo violencia física. Estuvo un año sin ver a su hijo durante un año, hasta que su ex lo buscó.

“Hace 21 días ella me contactó por Facebook para que restableciéramos el vínculo. Entonces se fue a vivir a lo de mi madre, en Carrodilla. Allí estábamos los tres juntos aunque dormíamos en camas separadas, aunque tratando de volver a ser pareja”, contó Leonardo.

Cuando relataba esta situación, recordó el día que se reencontró con su hijo. “Me dio un abrazo y me dijo ‘hola papá, hola papá’. Fue hermoso”, expresó.

Pero algo ya había cambiado y Leonardo se enteró hace poco. Ella decía que trabajaba en un geriátrico de Guaymallén. Que hacía turnos de 24 horas de trabajo por 12 de descanso. Sin embargo, una vez que desaparecieron, el padre del niño fue a preguntar a esta casa para ancianos y le dijeron que desde el día 3 de marzo hacía turnos de 12 por 12, pero “ella no veía por la noche y todos creíamos que estaba trabajando”, manifestó.

No es el único indicio que tiene Leonardo para pensar que la madre de su hijo trabaja como prostituta. “En la cartera siempre tenía una gran cantidad de preservativos y una vez le dijo a mi hermana: ‘Si supieran tu hermano y tu mamá con la cantidad de hombres que me acosté el año pasado, se mueren’. Además, estaba tomando mucho, volvía borracha, pero lo de la prostitución lo pude constatar cuando desapareció”, explicó.

La desapariciónEl pasado sábado 16 Leonardo, la mujer y el niño fueron a comer al McDonalds de Las Heras y Patricias Mendocinas de Capital. Alrededor de las 17, ella le dijo que iba a ir a comprarle un equipo deportivo al niño que le habían pedido en el jardín y que le compraría un regalo a él, como sorpresa.

“Se fue con mi hijo y me mandó un mensaje a las 18.16 en el que me preguntaba si me gustaba más el color negro o blanco. Le dije que blanco y le pedí que volviera, porque hacía más de una hora que se había ido. Ella me dijo que la esperara, que estaba en la calle Córdoba pero no quiso que la fuese a buscar. Esto fue lo último que supe de mi hijo y de ella”, lamentó.

La prostituciónDesde ese momento Leonardo se puso a buscarlos, además de hacer la denuncia por desaparición de personas. Ya tenía indicios (los preservativos, el alcohol y las ausencias en la noche) sobre el trabajo sexual de la joven madre. A partir de esa tarde en McDonalds descubrió más detalles.

En el geriátrico le hablaron de una mujer  trabaja en otro hogar para ancianos. Le contaron que ella regentea chicas y que vive en un barrio de Luzuriaga, Maipú, junto con su pareja, un taxista. Y le advirtieron que eran personas “pesadas”.

Leonardo se trasladó el domingo a ese barrio y ahí le contaron los vecinos que esta pareja tiene a tres chicas trabajando. Que el taxista las lleva a departamentos privados por pedidos de clientes. Es decir, las explota sexualmente. Los vecinos también le dijeron el sábado alrededor de las 19.30 vieron a Rosa y al niño en el barrio.

Para Leonardo, con los datos que ha podido recabar, Rosa comenzó a ejercer la prostitución hace un año “y ahora se ha querido salir y no la dejan, por eso creo que la han raptado o la tienen ellos bajo amenaza de hacerle algo a mi hijo”, conjeturó.

Y recordó otro dato. “El domingo 11 de marzo Rosa fue al cine del Shopping con mi hermana. En el baño ella recibió un llamado, me conto mi hermana. Se puso a llorar y decía ‘me van a sacar a mi hijo, me lo quieren sacar’. Pero después se calmó”.

Y el viernes 15 se produjo otro episodio extraño. Leonardo contó que  la mujer "llegó a la casa con una mano machucada y dijo que se le había caído un anciano con la silla de ruedas. Pero después que desapareció fuimos al geriátrico y me dijeron que eso no había sucedido. Yo creo que algo le pasó porque ahora se quería salir de la prostitución y no la dejan”.

Leonardo está desesperado. Después de un año sin ver a su hijo se reencontró con él hace 21 días y ahora desapareció. Teme por lo que le vaya a suceder al niño, no sabe nada de él ni de la madre. La posibilidad de que la joven madre esté siendo víctima tratantes de personas y para seguir explotándola la amenazan con el niño, aterra al padre, quien dijo: “Se me acabaron las lágrimas”.

 (N del E: si alguien tiene datos de la madre o del niño, se pueden comunicar a la Oficina Fiscal N° 13, de Capital, o al número del área Desaparición de Personas de Investigaciones: 4497142)