La Justicia y la Inspección General de Seguridad investigan de qué manera una escopeta de la policía llegó a un taller que fue allanado por una causa de piratas del asfalto.
Esta arma nunca fue denunciada como robada o extraviada, por lo que cuando los investigadores la descubrieron les llamó la atención.
La misma le corresponde al comisario Gustavo Segura, a cargo de Sanidad Policial.
Sin embargo, la primera consecuencia de esto la sufrió el subcomisario Eduardo Guardia, supervisor del 911, ya que una persona afirmó que él la llevó a ese taller.
Guardia fue suspendido en la fuerza provisoriamente mientas es investigado, misma situación en la que podría quedar Segura.




