Un asalto que derivó en una batalla campal. Una Policía que cada vez que intentó intervenir terminó siendo agredida. Las escenas, totalmente verídicas, tuvo lugar el fin de semana en Malargüe.

El primer capítulo tuvo lugar en la siesta del sábado. Un menor caminaba por la intersección de calles Palau y Quer y Troncoso cuando fue sorprendido por un grupo de sujetos que lo asaltaron y le sacaron $5.000.

A los pocos minutos, el 911 recibió un llamado alertando de la situación y se trasladó hasta el lugar. A unas cuadras de allí, encontraron a un grupo de jóvenes que al notar su presencia decidieron correr y fugarse.

Finalmente dos menores y un adulto fueron detenidos pero previo a ello, la Policía tuvo que soportar un ataque de piedras y de otros elementos. A los detenidos además se les encontró un arma casera con un cartucho de escopeta listo para ser disparado. Pero no había acabado.

El mismo sábado, pero por la noche, otro llamado al 911 alertó sobre una pelea en la misma zona.

Varios móviles se trasladaron al lugar y se encontraron con unas 30 personas peleando entre sí. Volaban las trompadas, patadas, amenazas y elementos contundentes. Finalmente, los efectivos lograron frenar la pelea.

Esa paz duró unas horas. Durante la madrugada del domingo siguieron los enfrentamientos y dos hombres resultaron lesionados.

El domingo en la mañana, la Policía realizó nuevos operativos en el lugar pero resultaron atacados a piedrazos. Ningún bando quería a los efectivos en el lygar. Por esto último, dos mayores y un menor fueron detenidos.

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