El presunto agresor tiene demencia senil y habría golpeado a la víctima, quien estaba en una cama casi sin poder moverse. Ocurrió en la calle Godoy Cruz al 2.300, cerca del Le Parc.

Un anciano murió en un asilo de Guaymallén e investigan si un compañero de habitación lo golpeó

Por UNO

Por Soledad Segade

[email protected]

Un anciano de 85 años murió en un asilo de Guaymallén, donde investigan si fue atacado a golpes por un compañero de habitación. Según el personal del hogar de ancianos tanto la víctima como el agresor tendrían demencia senil.

El confuso hecho ocurrió pasadas las 5.30 de este viernes en calle Godoy Cruz al 2.300, a unas cuatro cuadras del Le Parc, en Guaymallén. Allí funciona un asilo en una casa pintada de color verde y con un cartel hecho a mano pegado en la puerta con el nombre del lugar: Mis sueños, hogar de abuelos.

Según el relato de una enfermera, habría escuchado un grito en una habitación y cuando fue hasta allí la puerta estaba trabada del lado de adentro. Minutos después cuando entró vio a Francisco Olivera (85) en su cama sin signos vitales, por lo que habría llamado a una ambulancia privada. El hombre estaba alojado allí hacía un tiempo y estaba postrado en una cama, casi sin poder moverse.

Una hora después, cuando el servicio médico no llegó, decidió llamar al 911. Un médico del Servicio de Emergencias Coordinado constató la muerte de Olivera.

Mientras en el lugar estaba el presunto agresor, un hombre de 77 años, quien lloraba cuando fue encontrado dentro de la habitación.

Personal de Policía Científica llegó la lugar y a primera vista solo habría constatado que tenía un golpe de puño en la cara, sin ninguna otra lesión en su cuerpo. Fue trasladado al Cuerpo Médico Forense donde con la necropsia constatarán cuál fue la causa de la muerte.

Falencias en la habilitación

Según las primeras investigaciones, la casa que funciona como geriátrico, tendría varias irregularidades en los papeles de habilitación y permiso para funcionar como tal.

Además de tener varias actas municipales tenía otras de la Subsecretaría de Trabajo hechas por problemas con los empleados.

El fiscal Juan Tichelli secuestró toda la documentación y quedó a cargo de la causa.

 Embed      
 Embed      
 Embed      
 Embed      
 Embed