El joven de 34 años había sido baleado en el cuello el 15 de noviembre en San Rafael, cuando intentó mediar en una pelea entre un repartidor de huevos y un hombre que le reclamaba una vieja deuda.

Tras agonizar dos meses, murió un baleado en el Sur

Por UNO

Por José Luis Salassalas.jose luis @diariouno.net.ar

Después de casi dos meses de pelear por su vida en el hospital Schestakow de San Rafael, el miércoles murió un joven de 34 años que había sido baleado en el cuello el 15 de noviembre, cuando intentó mediar en una pelea entre un repartidor de huevos y un hombre que le reclamaba una vieja deuda.

Walter Fuentes había sufrido una herida grave en la aorta, causada por el disparo de un rifle calibre 22, que obligó a su inmediato traslado al nosocomio público, donde fue intervenido quirúrgicamente para intentar salvarle la vida.

Ese objetivo se logró, pero desde entonces permaneció internado en delicado estado, hasta que ayer a las 19.30 murió. Esta historia había comenzado el sábado 15 de noviembre pasadas las 10 de la mañana en el negocio de Fuentes, en calle Juan XXIII, a 150 metros de avenida Libertador, en el sur de la ciudad.

Por ese lugar pasaba el atacante, identificado como Ángel Carmona de 65 años, quien viajaba hacia un campo y observó la camioneta del repartidor estacionada frente al comercio.

Sin dudarlo, se bajó y comenzó a increpar al repartidor, Juan Riza, con quien aparentemente tenía algunas cuentas pendientes por trabajos impagos y quería aprovechar la ocasión para intentar saldarlas.

Pero parece que la discusión no fue de la mejor manera, fue subiendo de tono, el agresor golpeó al repartidor y entonces, Fuentes y un hermano quisieron apaciguar la situación.

Pero lejos de calmarse, Carmona regresó a su vehículo, tomó un rifle y efectuó un disparo, pero la bala atravesó el cuello de Walter, que cayó herido al suelo y por la pérdida de sangre se desmayó.

Unas horas más tarde de ese sábado, el agresor se entregó por consejo de su abogado, que lo acompañó hasta la Unidad Investigativa, donde en principio quedó alojado. Consigo llevó el arma de fuego, que estaba registrada a su nombre.

En ese momento se abrió una causa, que quedó en esfera del Segundo Juzgado de Instrucción de San Rafael y se caratuló averiguación lesiones graves con arma de fuego.

Pero con el fallecimiento de la víctima, la situación legal cambió a homicidio.