El hombre y dos hijos esperaban en su auto a su esposa, que se había bajado en una fotocopiadora de Godoy Cruz. Los encañonaron y cuando ella regresó los tiraron al piso del vehículo. Fueron a su casa en Dorrego y la

Secuestro exprés: un verdadero calvario para un empresario de la construcción, sus hijos y su esposa embarazada

Por UNO

Por Catherina Gibilaro

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Un verdadero calvario sufrieron un empresario de la construcción y su familia –la esposa está embarazada– cuando el lunes pasado fueron víctimas de un secuestro exprés mientras estaban en Godoy Cruz. Fueron llevados bajo amenaza de arma de fuego hasta su vivienda en Alto Dorrego, Guaymallén, que fue completamente desvalijada. Al hombre sólo por intentar subir la cabeza lo golpearon delante de sus dos pequeños hijos y su mujer.

Todo comenzó cerca de las 20 cuando el empresario detuvo la marcha de su camioneta Toyota Hilux, cerrada en su parte posterior, en la calle San Martín casi Castellani de Godoy Cruz, donde hay una fotocopiadora.

Allí se bajó la esposa para hacer una fotocopia y él quedó al volante. A su lado estaban sus hijos de 3 y 9 años. Intempestivamente aparecieron dos hombres armados y uno de cada lado lo amenazaran para que se bajara. Pese a que él les advertía de que esperaba a su esposa embarazada, ellos insistían en su propósito, que no era otro que el de asaltarlos.

 Cuando la mujer salió de la fotocopiadora, ni siquiera podía imaginar que iba al encuentro de uno de los peores momentos, ya que estaban en juego la vida de sus hijos y de su esposo, y también la suya. 

El  brutal ataque

Lo primero que le ordenaron al hombre –su nombre se reserva por razones de seguridad– fue que se subiera a la parte de atrás de la  camioneta con los chicos. Justo en ese instante su esposa caminó hacia el vehículo y allí fue atacada por uno de los asaltantes, que le apuntó y la hizo colocar junto al esposo y los  niños. Mientras un delincuente se puso al volante, el otro los custodiaba. El empresario intentó levantar la cabeza y fue allí cuando lo golpearon ante la mirada horrorizada de su familia. Este mismo sujeto hablaba por Nextel con otros delincuentes y les informaba hacia qué domicilio se dirigían,  que no era otro que el del matrimonio. Cuando llegaron –en la casa estaba otra hija, de 13 años– abrieron el portón y entraron la camioneta .

Tras hacer bajar a los dueños de casa, quienes habían sido obligados a decirles dónde vivían, ingresaron y comenzó el saqueo. 

A todo esto ya habían llegado al  lugar los tres delincuentes que habían sido contactados por Nextel y se quedaron haciendo de campana. Los tres televisores fueron arrancados con todo el soporte. 

De allí en más fueron adueñándose de todos los elementos de electrónica y de valor, subían a la camioneta. 

Entre los objetos que se llevaron también había bicicletas. Previamente uno de los de los secuestradores había llevado  a la familia a un pequeño recinto, cubrió la cabeza del padre y a golpes  lo amenazó  para impedir que se moviera.

La permanencia en la vivienda de los delincuentes se extendió  más de una hora, en la cual revolvieron todas las habitaciones en busca de dinero, alhajas y provocando destrozos. Los  objetos robados ya estaban  en el vehículo. 

Antes de abandonar la casa, los delincuentes amenazaron de muerte a la familia si llegaban a denunciar el hecho. Después subieron a la camioneta y escaparon.

Posteriormente la Toyota Hilux fue encontrada vacía en la intersección de  Andrade y Brandsen, no muy lejos de donde fue el ataque a la familia del empresario.

Según pudo conocer ayer a la tarde UNO, la zona está muy expuesta. Incluso una vecina relató que a varios médicos y enfermeras de una conocida clínica de Dorrego día  por medio  suelen robarles las gomas de los autos dejándoles sólo ladrillos para que los sostengan.

“Hubo muchos reclamos por esto pero nadie hizo nada… todo sigue igual y nosotros expuestos al máximo, a la voluntad de todos los delincuentes que pululan sin preocuparse ni siquiera si terminan presos: total salen al otro día”, aseveró. 

►"Nosotros estamos cansados de esta inseguridad constante. Esta es una zona liberada. Acá a la vuelta le robaron a una señora hace pocos días. A mi mucama ayer le sacaron su autito, que lo utilizaba para venir a trabajar, de la puerta de mi casa. Protestaremos” (Una vecina de las víctimas).