Policiales Domingo, 26 de agosto de 2018

Se realizó otra inspección al instituto Murialdo

Fue ayer después del mediodía. La medida se tomó para corroborar la información de las testimoniales

En el marco de la investigación por el abuso a una alumna de 4 años del colegio Leonardo Murialdo se realizó ayer después del mediodía una inspección ocular en las instalaciones donde se habría cometido la violación. De ese delito no quedan dudas ya que los informes practicados por el Cuerpo Médico Forense indicaron que la niña tenía lesiones en sus genitales.

Participó personal de Policía Científica, la fiscal del caso, Cecilia Bignert, peritos y los abogados del acusado y la víctima. También estuvo la madre de la menor acompañando el proceso, que fue requerido para verificar los datos volcados en las distintas declaraciones testimoniales.

El procedimiento duró una hora y media y servirá para corroborar puntos de enfoque de las cámaras, distancias y toda la información necesaria sobre el escenario en el que se lo acusa al único imputado: un celador de 48 años y con 10 años de actividad en esa escuela.

Semana de definiciones

La situación procesal del empleado de mantenimiento comenzará a definirse pronto. Actualmente el sospechoso se encuentra alojado en la penitenciaría en Boulogne Sur Mer después de abandonar el hospital neuropsiquiátrico El Sauce.

Su abogado solicitó la prisión domiciliaria y mientras se estudia esta posibilidad, en la fiscalía se recaban elementos probatorios para la audiencia de prisión preventiva, que aún no tiene fecha prevista.

El hombre se encuentra detenido desde el lunes 6 de agosto y fue imputado por abuso sexual agravado con acceso carnal y por la calidad de guardador. Diferentes pruebas lo comprometen. En particular una filmación que lo registra caminando el jueves 2 de agosto en horas de clase por el patio que frecuentan los alumnos de las salitas donde cursan niños de 4 y 5 años.

En su declaración indagatoria el imputado admitió haber estado ahí, de manera excepcional, porque debía pintar los juegos para los pequeños ubicados en ese sector del colegio. Otra prueba que está en proceso es el peritaje de tres celulares incautados por la Justicia en el colegio y en la casa del detenido.

Javier Pereyra, su abogado, espera los resultados de ese informe porque sobre la base de esos datos podría demostrar que al momento en que su cliente habría cometido el abuso estaba respondiendo mensajes de un grupo de celadores del colegio.

Esta semana continuará la serie de entrevistas a la víctima en cámara Gesell. Días atrás, tal como prevé el protocolo, la madre -no está bajo investigación- fue entrevistada por los profesionales. Este será un elemento más para configurar el perfil psicológico de la pequeña de 4 años.

Desde que ocurrió el hecho la nena fue cambiada de escuela por decisión de sus familiares, al igual que su hermana, que concurría al mismo establecimiento.

Desde el colegio intentan salvar el prestigio de la institución.