Un chofer de taxi y un asaltante fueron detenidos cuando circulaban por la Ruta 7, en Maipú, pero otros dos ladrones escaparon. Se habían hecho pasar por Policías para asaltar a una pareja de ancianos, a cuyo hijo le habían robado una camioneta en Guaymallén, pero el hecho fue frustrado.
Todo comenzó cerca de las 19 del jueves, cuando en calle Las Cañas al 1.500, de Guaymallén, un delincuente con un cuchillo amenazó a un hombre de 59 años y le robó su camioneta Toyota Hilux.
Antes de la medianoche, tres hombres llegaron en un Honda Civic a una casa de calle Avellaneda y Reconquista, de Rivadavia, donde vive un matrimonio de 82 y 94 años, padres del hombre asaltado en Guaymallén.
Dijeron que eran policías y que tenían la documentación de la camioneta robada a su hijo, por lo cual dos de ellos entraron a la casa, mientras que otro se quedó afuera en el auto.
Los ancianos estaban con un hombre de 34 años y una mujer de 36 años que se encargan de cuidarlos.
Mientras esto ocurría, los hijos de los ancianos llegaron hasta allí en un VW Gol y se encontraron con un extraño panorama: un hombre fuera de la casa en un auto que les dijo que no podían ingresar porque estaba la Policía.
Inmediatamente se dieron cuenta de lo que ocurría, por lo que con su Gol chocaron intencionalmente al Honda Civic.
En el interior de la casa, el hombre encargado de cuidar a los ancianos se trenzó a las piñas con uno de los delincuentes, quienes al mismo tiempo que escucharon el impacto fuera de la casa, salieron y escaparon.
Los asaltantes abandonaron el auto en calle Sarmiento y Güemes, de Rivadavia, y poco después se subieron a un taxi.
Dentro del Honda Civic, que había sido robado el 7 de mayo pasado, la Policía encontró una de las patentes del auto, las llaves de la camioneta robada, pelucas, un celular y otras pertenencias.
Los efectivos siguieron la búsqueda de los ladrones, hasta que en el kilómetro 1.019 de la Ruta 7, en Maipú, interceptaron el taxi.
Capturaron a uno de los asaltantes, de 39 años, y demoraron al chofer del taxi, de 36 años, para determinar si era cómplice del hecho. Los otros dos ladrones escaparon.
Toda la investigación quedó en manos de la Oficina Fiscal de Rivadavia.



