Diario Uno Policiales

Los delincuentes ingresaron en ausencia de la familia y arrasaron con todos los electrodomésticos, joyas y dinero en efectivo, además de cámaras de fotos profesionales de un fotoperiodista de diario El Ciudadano.

Saquearon una vivienda de un barrio semi cerrado de Guaymallén

Por UNO

Por Rosana Villegasrvillegas@diariouno.net.ar

Seguir leyendo

“La primera vez fue un violento asalto, pero ahora nos han estado vigilando. Tanto es así que yo creo que a mí me siguieron a la salida del trabajo para saber si llegaba a mi casa o no y así concretar el robo tranquilamente”, la afirmación le pertenece a Orlando Tirapu, un fotógrafo del Diario El Ciudadano cuya casa de un barrio semiprivado de Guaymallén fue saqueada por segunda vez. En esta oportunidad los delincuentes escaparon con un botín que rondó los $65.000 entre electrodomésticos, cámaras profesionales y efectivo.

La vivienda de la manzana B del coqueto complejo Los Tordos, ubicado junto al homónimo club de rugby, estuvo sola apenas un poco más de una hora. Pero ese escaso tiempo les alcanzó a los ladrones para forzar un portón y destrozar la puerta principal a golpes. Así ingresaron a la vivienda y debieron dividirse las tareas para seleccionar el botín. Algunos se dejaron tentar por un LCD de 42 pulgadas, un par de DVD y dos notebook, mientras que otros confiaron en que podrían sacarle unos buenos pesos a dos cámaras fotográficas profesionales (una Canon D 50 con un lente de 2.8 y otra Nikon D 500 con el mismo lente) cuyo costo rondaría los $50.000.

Quizás ellos mismos u otro cómplice revisó la habitación de los padres del fotógrafo y de allí salió con $3.000 y algunas joyas.

Más allá del cuantioso robo, a las víctimas les llamó la atención lo que ellos mismos calificaron como el “nivel de inteligencia” que habrían hecho los ladrones.

“Cuando yo salí de mi trabajo encontré a un tipo que estaba mirando la patente de mi auto. Al subirme vi por el retrovisor que buscó una moto y también arrancó. Mientras yo recorría el Acceso Norte hacia Ciudad, ese motociclista me siguió y lo perdí de vista cuando me desvié hacia Dorrego, porque iba a la casa de unos amigos. En ese momento me avisaron que mi hermana había llegado a mi casa y descubrió el robo. Para mí contaban con ese cómplice que me siguió para ver si iba a mi casa o no”, especuló Tirapu.

Este robo, reavivó el recuerdo de aquel asalto que el mismo fotógrafo sufrió en julio del 2009 cuando una banda lo atacó a golpes mientras dormía en su casa. En ese momento la familia de Tirapu estaba de vacaciones, y el joven había quedado al cuidado de la casa, por lo que tras reducirlo, los maleantes tuvieron la vivienda a su disposición. Aquellos ladrones se llevaron desde televisores hasta una guitarra eléctrica del reportero gráfico.

“Desde hace años, este barrio se ha convertido en una constante de inseguridad. Hace un mes uno de mis vecinos le desvalijaron la casa y otro encontró sus electrodomésticos en el patio de la vivienda contigua, porque al parecer llegó cuando les estaban robando. Ayer nos volvió a tocar a nosotros”, se quejó el fotógrafo.