Por Leonardo Otamendi
El párroco de la iglesia Nuestra Señora de La Carrodilla abrió la iglesia para la misa y quedó atónito cuando observó la imagen de la Virgen. La escultura estaba en el mismo lugar de siempre pero algo le faltaba: la corona. También sustrajeron la corona de Niño Jesús que tiene en brazos.
Al parecer el robo fue cometido entre el mediodía y las 19 del jueves porque el cura Antonio Mariángeli abrió a esa hora la parroquia para la misa de las 20. Al advertir el delito, el párroco llamó a la Policía y luego en la Oficina Fiscal N° 15, de Luján de Cuyo, se inició la investigación.
Quizá hasta por estas horas los ladrones siguen convencidos que sustrajeron una gran joya de un valor incalculable. Se equivocaron.
Según el párroco Mariángeli, las coronas robadas son réplicas de las originales, cuyo material es de latón y el resto de fantasía. Les aclaró a los policías que acudieron a la parroquia que la verdadera corona de la Virgen está guardada y custodiada.
Sin embargo, los fieles que asisten a la parroquia creyeron que habían sustraído la corona original.




