Dos clientes en el supermercado Vea de Hipólito Irigoyen al 800 de San Rafael, intentaron cometer una pequeña estafa y los descubrieron en el momento.
Con la complicidad del cajero, trataron de hacer pasar una compra de $2.000 por $500.
El sábado por la noche, poco antes del cierre del local comercial, dos jóvenes llegaron a una de las cajas con el carrito atiborrado de mercadería, comenzaron a pasar los artículos, el cajero emitió el ticket y luego abonaron como cualquier hijo de vecino. Una operación más de las cientos que se realizan diariamente en un supermercado.
Sin embargo, el gerente de la sucursal notó algo extraño y cuando intentó verificar la mercadería con el papelito emitido por la registradora, el fraude se vino abajo.
Al salir a la luz que la cifra que figuraba en el ticket representaba solo una cuarta parte de todo lo que habían comprado, uno de los estafadores se dio a la fuga raudamente mientras que el segundo fue detenido dentro del local.
Junto al joven de 19 años también quedó involucrado en la causa por estafa el cajero de 28 años.


