Policiales Jueves, 8 de marzo de 2018

Otra vez procesaron al médico acusado de matar a su esposa

El legista jubilado Juan Muñoz volvió a quedar como sospechoso de la muerte de su pareja, María del Carmen Solís. La carátula de la causa es femicidio, pero está libre

La muerte de la docente María del Carmen Solís (52), el año pasado en San Carlos, siempre se presentó como un caso complejo, con distintas hipótesis y con idas y vueltas en cuanto al único sospechoso, su marido, el médico jubilado Juan Muñoz (72). Este hombre había sido liberado, sin embargo, nuevas pruebas lo ponen como acusado de un femicidio. Sospechoso desde el comienzo El 23 de abril pasado el Valle de Uco vivía un domingo conmocionan por el fallecimiento de María del Carmen, profesora de Lengua y Literatura querida por muchos en la zona. Su pareja llamó al 911 y dijo que la encontró ahorcada con una soga en su vivienda de Eugenio Bustos. Con todo el despliegue policial en el domicilio, los familiares de la víctima llegaron y ante lo ocurrido empezaron a orientar las sospechas hacia Muñoz.El juez Oscar Balmes quedó a cargo del caso y empezó a reunir elementos y testimonios. Decidió detener al médico, galeno jubilado con importante trayectoria en el Cuerpo Médico Forense. Vecinos del matrimonio aseguraban que María del Carmen sufría violencia de género. Contaron que en más de una oportunidad la vieron lesionada y se escuchaban gritos en la vivienda.Muñoz estuvo detenido y en los primeros días se investigó una presunta instigación al suicidio. El acusado, por su edad y algunos problemas de salud, accedió a la beneficio de la prisión domiciliaria; mientras la hipótesis del suicidio se caía. A partir de esto, nuevas posibilidades se analizaron. Una de ellas fue un asesinato mediante hipnosis -técnica que el médico sabía desarrollar-, aunque rápidamente esto se descartó ante lo difícil que sería poder probarlo. Finalmente, el juez Balmes imputó al sindicado por homicidio agravado por el vínculo y por femicidio. En pleno etapa investigativa al galeno le revocaron el arresto domiciliario y fue al penal algunos días, aunque luego recuperó ese beneficio. En julio del 2017, en el Juzgado Correccional de Tunuyán, el juez Balmes definió su procesamiento, ratificando que había elementos en su contra. Los abogados defensores señalaron que no existían pruebas concretas para que esté bajo sospecha, por lo que apelaron la decisión. En la instancia posterior la Justicia le dio a la derecha a la defensa y ordenó liberar a Muñoz por falta méritos, en una audiencia en la Cuarta Cámara del Crimen. Desde entonces, la querella que representa a la familia de María del Carmen, a cargo de la abogada Lorena Martín, se movió en busca de nuevas peritajes para reafirmar las sospechas contra Muñoz. Segundo procesamientoUno de los nuevos elementos que consiguieron adjuntar fue la declaración de dos mujeres policías que participaron del procedimiento aquel día. Las efectivos señalaron que en la pantalón de Solís había orina, no así en el lugar donde supuestamente se habría ahorcado. En ese sitio no había ningún indicio de que la docente haya estado ahí. La altura en la que quedó atada la soga no coincide con la forma en la que debiera estar colocada para que alguien se ahorque. Además, Muñoz declaró que cuando la encontró le hizo trabajos de reanimación, algo que no se reflejó en la autopsia. También hay dudas sobre cómo bajó el cuerpo. Una autopsia psicológica aportada por la querella reveló que no había indicadores de suicidio. Esto lo reafirmó la psiquiatra que la atendía, quien marcó que no estaba depresiva. María del Carmen estaba con problemas de salud por su bajo peso, pero hay constancias de mensajes de texto donde les decía a allegados que quería recuperarse y salir adelante. También en estas comunicaciones hablaba de su deseo de separarse del médico. Ya en los allanamientos que la policía había hecho en la casa de ambos se había encontrado un cuaderno de María del Carmen en donde dejó plasmados los maltratos que recibía. Ella nunca lo denunció en la policía.Con todo esto a disposición, el juez Balmes decidió volver a procesar al acusado por los mismos delitos, aunque le mantuvo la libertad. Esto último fue objetado por la querella. La reciente determinación seguramente será apelada por los defensores, por lo que habría una nueva audiencia para resolverlo. Al hombre desde un principio lo complicó su declaración, en la cual dijo que en el momento en que su esposa murió él estaba en una finca en Chilecito. Sin embargo, el Cuerpo Médico Forense detalló que la mujer falleció entre las 8 y las 10, cuando Muñoz habría salido de la propiedad alrededor de las 10.15.La causa de muerte es asfixia por ahorcamiento.