Tiene 15 años. En un mes y medio estuvo en la Comisaría cerca de 15 veces. La Dirección de Infancia, Niñez y Adolescencia aseguró que trabaja en una estrategia.

Otra vez capturaron al delincuente juvenil conocido como Chuky, luego de destrozar vidrieras del centro

Por UNO

Por Soledad [email protected]

Una problemática muy grande tienen los vecinos, comerciantes y hasta la Policía en el centro de la Ciudad de Mendoza debido a un delincuente juvenil conocido como el Chuky. Tiene 15 años, es inimputable y por más que sea detenido siempre regresa a la calle. Esta vez lo atraparon luego de destrozar un vidrio de un restorán céntrico y otros comercios de la zona.

El Chuky salió en libertad cerca de las 23 del jueves y la Policía lo llevó hasta el hogar donde debería permanecer alojado, pero a las 6.30 de este viernes los efectivos volvieron a capturarlo en el centro, luego de intentar robar en el restorán Petrona, de calle San Lorenzo al 400.

Es la segunda vez en un mes y medio que el Chuky intenta robar en ese negocio gastronómico: "La primera vez los vecinos me pidieron que no lo denunciara porque luego regresa y toma represalias con los autos estacionados en las calles. Por la presión no lo denuncié, pero les dije que si me pasaba otra vez lo iba a hacer", dijo a este portal el dueño del local de comidas.

"Fue a las 4. Rompió la vidriera con una clara intención de entrar para robar elementos, pero el sistema de alarmas sonó e inmediatamente vino el personal de seguridad contratado y la Policía, por lo que evitaron que robara algo", agregó la víctima y señaló que quedó claramente filmado por su sistema de cámaras.

El delincuente juvenilc onocido como  El Chuky estuvo alojado en un calabozo de la Comisaría 3ª. Luego fue liberado para ser sometido a análisis que determinen si había consumido drogas.

Por su modus operandi de romper vidrieras, estiman que otros tres hechos ocurridos durante la madrugada también los cometió él.

Se trata de un café de calle España al 500, casi Pedro Molina, en un local de ropa de calle Patricias Mendocinas al 600, y una vinoteca de calle Montevideo y Chile, donde las vidrieras fueron destrozadas para ingresar. En estos casos no quedó registrado por cámaras privadas, por lo que buscan imágenes de las cámaras del Ministerio de Seguridad.

Desde el 1 de abril de este año hasta este viernes, el adolescente fue atrapado no menos de 15 veces y permaneció unas horas en el calabozo de la Comisaría 3ª hasta que el Órgano Administrativo Local (OAL) dispusiera su traslado al hogar que funciona en la ex Colonia 20 de Junio.

Última detención

En la mañana del jueves el Chuky fue detenido en la Plaza Independencia, donde estaba con otras dos personas.

A pesar de que la Policía lo lleva al lugar donde debe permanecer alojado por los delitos que comete, siempre se las ingenia para escapar de allí sin que nadie lo note.

Un tiempo atrás El Chuky fue protagonista de un boquete realizado en el restorán Quinta Norte, de calle Espejo y Mitre, de Ciudad, y en una casa de calzados de calle Montevideo y San Martín, donde la Policía lo encontró dentro del comercio.

El trabajo de la Dirección de Niñez

Por más delitos que cometa, un adolescente menor de 15 años no puede quedar preso. Ana Rosich, Secretaria Técnica de la Dirección de Infancia, Niñez, Adolescencia y Familia (Dinaf), contó que con el Chuky trabajaron varias estrategias, pero ninguna funcionó.

Es el mayor de cuatro hermanos. Todos están alojados en diferentes hogares y están en estado de adopción. Su madre no está en condiciones de estar con sus hijos y una medida judicial confirma esto. De su padre no trascendieron datos.

"Es un chico con características muy particulares, consume drogas, es gritón, tiene pocas habilidades sociales, sin dudas tiene problemas de conducta", señaló Rosich a este portal.

"Una de las estrategias que intentamos fue que no estuviera en hogares del Gran Mendoza y fue llevado al Sur. Pero estuvo tres meses y volvió solo", detalló.

El hogar donde debería estar alojado funciona en la ex Colonia 20 de Junio, en Godoy Cruz. "Funciona como una casa de familia, las puertas están cerradas pero se puede salir, como en una casa normal. Los chicos no pueden ser encerrados", explicó la funcionaria.

Aseguró que hay que trabajar los límites del joven y que para ello planean una nueva estratégica, aunque no quiso contar de qué se trata.