El acoso digital traspasó todas las pantallas y derivó en una situación de extremo peligro que conmociona a la provincia de Tierra del Fuego. Un joven de 22 años que viajó más de 3.000 kilómetros desde la provincia de Buenos Aires hasta la ciudad de Ushuaia montó una guardia en las inmediaciones del Colegio Integral de Educación Ushuaia (CIEU) con el objetivo de secuestrar a una nena de 12 años a la que hostigaba de manera virtual. Al verla caminar por la calle, la interceptó, la agarró por la fuerza y, tras el escape de la víctima, desató una violenta persecución que terminó con vidrios estallados y pánico dentro de la institución educativa.
"Mi amor, vení conmigo": acosaba a una niña de 12 años y quiso secuestrarla en la puerta de la escuela
Gracias a la desesperada reacción de sus compañeros, la víctima pudo escapar y refugiarse en el Colegio CIEU, donde el agresor reventó una puerta de vidrio a patadas para ingresar
El atacante fue identificado como Francisco Álvarez Ruiz (22), sobre quien ya pesaban denuncias previas ante la Justicia fueguina por grooming. La oportuna intervención de otros alumnos y de las autoridades escolares evitó que el imputado cumpliera su cometido antes de ser reducido por la Policía provincial.
El forcejeo en plena calle y la valiente reacción de los compañeros
El dramático episodio tuvo lugar alrededor de las 13:40 en la intersección de las calles Perito Francisco Moreno y Eduardo Daniel Iribarne, a metros del acceso al establecimiento, según relató Infobae. La víctima regresaba de almorzar en compañía de un grupo de pares para retomar las actividades del turno tarde cuando Álvarez Ruiz apareció de improviso y le cerró el paso.
Sin mediar palabra, el sospechoso la sujetó con violencia de uno de sus hombros y del brazo, mientras intentaba forzarla a besarlo en la vía pública. “Mi amor, vení conmigo” y “Vamos, vamos”, le repetía insistentemente mientras la menor intentaba zafarse y gritaba desesperada pidiendo auxilio.
La reacción de los otros estudiantes resultó determinante para salvarla:
- Un compañero se interpuso físicamente entre el agresor y la nena, frenando el avance del sujeto.
- Otra alumna comenzó a gritar para alertar a los transeúntes y al personal del colegio.
- Aprovechando la distracción, la niña logró soltarse y corrió los pocos metros que la separaban del edificio escolar para ponerse bajo resguardo.
Furia, vidrios destrozados e irrupción en el hall del colegio
Desesperado al ver frustrado su plan, el atacante corrió detrás de los menores hacia el edificio educativo. Al advertir la situación, las autoridades del colegio bloquearon rápidamente las puertas de acceso. Enfurecido, Álvarez Ruiz comenzó a golpear el portón y destrozó a patadas una de las puertas vidriadas de doble hoja del frente.
Toda la violenta secuencia quedó registrada en cámaras de seguridad y teléfonos celulares. En las grabaciones se observa el momento en que el agresor pasa su brazo por el agujero del vidrio roto, logra accionar el picaporte interno y gana el hall central, mientras un docente intentaba frenarlo cuerpo a cuerpo. Una vez adentro, el joven exigió a los gritos la presencia del padre de la menor: “Quiero hablar con el señor”, repetía fuera de sí antes de que las patrullas policiales llegaran para reducirlo y esposarlo en el piso.
De los mensajes de grooming a las amenazas al entorno familiar
La pesadilla de la familia de la menor había comenzado meses atrás. En junio, el padre de la nena radicó una denuncia penal formal ante el Juzgado de Instrucción N° 3, señalando que un desconocido hostigaba a su hija a través de diversas plataformas sociales y aplicaciones de mensajería.
Pese a que la menor procedió a bloquear los perfiles del acosador, la conducta de Álvarez Ruiz escaló en gravedad. El sospechoso generaba identidades falsas de manera sistemática y cambiaba de líneas telefónicas para evadir los filtros de bloqueo. Al notar que no obtenía respuestas, comenzó a enviar mensajes intimidatorios y amenazas a los compañeros de colegio y a familiares directos de la niña, advirtiendo sobre su inminente viaje hacia el sur.
La causa penal quedó bajo la órbita del juez Nicolás Barone, quien ordenó mantener a Álvarez Ruiz bajo detención preventiva. A la imputación original por presunto grooming, la fiscalía incorporó los delitos de tentativa de rapto y daño calificado. En las próximas horas, el acusado será sometido a un peritaje psiquiátrico de rigor, al tiempo que peritos tecnológicos extraerán la totalidad de los datos del teléfono celular secuestrado durante el operativo para dimensionar el alcance de sus comunicaciones.


