John Charlton Ragin (58) recibió varios puntazos en el cuerpo y en el rostro de parte de cuatro hombres con cuchillos. Fue en un barrio privado de Las Heras. Estaba con su esposa e hijo. Robaron $40.000, U$S700 y diversos elementos.

Los maleantes tenían todo estudiado en el asalto a un empresario estadounidense

Por UNO

Por Catherina Gibilaro

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Todo estudiado al dedillo. Así fue el plan de cuatro delincuentes que el martes a la noche entraron a la vivienda de un matrimonio –el hombre es nestadounidense– y tras herirlo a él para que le entregue todo el dinero que tenía en la casa, lo ataron junto con su esposa e hijo mientras se llevaban dinero, un arma e incluso numerosos electrodomésticos. 

 El dueño de casa, John Charlton Ragin (58), empresario, tuvo que ser asistido en el Hospital Italiano por las heridas recibidas y luego el médico le dio el alta, tras lo cual regresó a su domicilio. 

Nuevamente la escena se traslada, esta vez a un barrio privado ubicado en El Challao, a Las Heras. El Nuevas Quintas tiene custodios y dos garitas: una en el frente y la otra hacia su costado derecho. También cuenta con cámaras de seguridad que serán analizadas por los peritos de la policía.

 En la manzana Q se domicilia Ragin junto con su esposa, Leticia Burgos Mónaco (57), oriunda de Buenos Aires, y su hijo, Matías Hernán Burgos, de 19 años.

Los tres se encontraban a las 20.30 en el patio de la casa cuando fueron sorprendidos por cuatro delincuentes que se les abalanzaron esgrimiendo cuchillos y un machete. Allí comenzó el violento asalto que se convirtió en una verdadera pesadilla desde el preciso instante en que los obligaron a ingresar en la vivienda.

 Primero decidieron embestir contra el dueño de casa hiriéndolo a cuchillazos, porque con ello daban por descontado que el temor que infundían en la esposa e hijo como en la propia víctima los hubiera hecho hablar y decirles dónde guardaban la plata de la familia. El plan funcionó tal cual lo planificaron y entonces pudieron apoderarse de la suma de $ 40.000, U$S700 y un arma calibre 40, que estaban guardados en un cajón, mientras decidían cómo iban a dividirse las “tareas” que quedaban por hacer, porque aparentemente este botín no los conformaba.

 Fue así que dos de los sujetos, mientras el resto terminaba de atar con precintos a toda la familia, y los dejaban en el piso del comedor– comenzaron a revolver toda la vivienda. El tiempo les sobraba. Tanto, que el ataque comenzó a las 20.30 sin tener interferencia de ningún tipo que les hiciera apurarse. Se estima que estuvieron dentro de la casa aproximadamente unas tres horas manteniendo el pánico de las víctimas a flor de piel.

 Ya resuelto qué tenía que hacer cada uno, comenzaron a revisar todas las habitaciones dejando un desorden total y apoderándose de cuanto elemento de valor resultara de su interés.

A lo ya robado, sumaron tres notebooks y los tres celulares de la familia. Embolsaron todo y finalmente escaparon hacia el Sur, según pudo constatar la policía, ya que en esa dirección tiraron los tres celulares posiblemente, porque temieron que podían estar equipados con GPS y que así podrían ser localizados con facilidad.

 Las tres víctimas recién pudieron desatarse alrededor de las 2, y el hijo fue corriendo a avisarle a la guardia de lo que les había sucedido.

 La esposa personalmente se encargó de llevar a su marido al Hospital Italiano para que le curaran las heridas que tenía en el pecho mientras la policía hacía el procedimiento dentro de la vivienda y alrededores.

 Los pesquisas dan por descontado que contaban con apoyo logístico y que hicieron inteligencia previa para consumar el ataque.

 El médico de guardia que atendió a Ragin le diagnosticó lesiones punzantes en tórax costado derecho y herida cortante en la región temporal derecha y otra en la temporal izquierda.

 El herido, empresario que se dedica al alquiler de equipos de aire acondicionado para eventos, fue dado de alta y sigue su recuperación en su vivienda.

 Aquí es donde a lo largo de horas trabajó personal de la Policía Científica buscando rastros que le posibilite dar con los delincuentes, hecho que hasta el momento no se ha producido.

La causa quedó radicada en la Oficina Fiscal Número 5 de Las Heras, cuyo fiscal de Instrucción, Darío Nora, caratuló como robo agravado en poblado y en banda. 

►"No se puede vivir así”, afirmó una docente que reside en el mismo barrio.