El acusado mató a puñaladas a su padrastro porque estaba cansado que le dijera "sidoso" delante de todos. Fue condenado a 10 años.

Los condenaron por asesinar a su padrastro, pero le atenuaron la pena por su trágica vida

Por UNO

Un hombre fue condenado a 10 años de prisión por matar a puñaladas a su padrastro, cansado de que este lo tratara públicamente de "sidoso". La pena impuesta por la justicia de Lomas de Zamora fue atenuada por su dura historia de vida.

El condenado, Pedro Aranda, tuvo una vida difícil, jamás conoció a su padre, no pudo terminar la escuela porque debió salir a trabajar, perdió a dos hermanos -uno por el consumo de paco y el otro en un hecho violento-, contrajo HIV y dos parejas fallecieron por la misma patología.

En ese marco, cuenta hoy el Diario Popular, debió soportar durante años que su padrastro le dijera "sidoso".

En una de esas fuertes discusiones, terminó matándolo a puñaladas y ahora la justicia de Lomas de Zamora lo condenó a 10 años por el crimen, pero atenuando la pena justamente por todo su sufrimiento.

Se trata de un fallo del Tribunal Oral en lo Criminal 10 de Lomas de Zamora, que condenó a Aranda por matar a su padrastro de una cuchillada, cansado de que lo tratara públicamente de "sidoso", en un hecho ocurrido en 2008, en una vivienda de la localidad bonaerense de Fiorito.

Al momento de dictar la sentencia, los jueces del tribunal consideraron como atenuante la terrible historia de vida del imputado.

El hecho sangriento ocurrió el 27 de abril de 2008, cuando la víctima Alfredo Lazarte fue a almorzar a la casa de su hija, ubicada sobre la calle Campana, casi esquina Filardi, donde también se encontraba su hijastro Aranda, de acuerdo a lo informado por la web DiarioConurbano.com.

En el fallo, se estableció que Aranda y su padrastro habían tenido, previamente, una discusión en una feria, donde Lazarte había tratado, a los gritos, a Aranda de "sidoso".

En su declaración, Aranda contó que esas agresiones eran habituales. Esta situación hizo que, cuando apareció Lazarte en la vivienda de su hija, comenzara una fuerte discusión que derivó en la agresión de un cuchillazo en  el tórax. La herida le provocó la muerte a Lazarte.

Aranda estuvo prófugo hasta que fue detenido en la Capital Federal, mientras se ganaba la vida cartoneando.

En el juicio oral, el imputado reconoció su responsabilidad en el homicidio de su padrastro.

Al momento de dictar la sentencia los jueces del TOC 10 Daniel Mazzini, José Ignacio Polizza y Etel Bielajew tuvieron particularmente en cuenta, como atenuante, la dura historia de vida del acusado.

En su informe, el perito forense narró que Aranda nunca conoció a su padre, y perdió dos hermanos, uno en una pelea callejera, y otro víctima del consumo de paco. Asimismo, debió abandonar la escuela para trabajar y en 1989 hizo el servicio militar en el Regimiento de La Tablada. Estuvo allí en el momento en que ingresó el grupo del Movimiento Todos por la Patria (MTP).

"Vi morir a mis compañeros", relató.

Fuente: Noticias Argentinas