Es el nuevo dato en la investigación de Miguel Ángel Quiroga (34), quien fue ultimado hace casi un mes en las cocheras del edificio Aquarella en Godoy Cruz.

Lo asesinaron en Godoy Cruz y su familia asegura que fue por matar un caballo

Por UNO

Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_

Una pelea por un caballo. Esa es la hipótesis que arrojaron los familiares de Miguel Ángel Quiroga, el hombre de 34 años que fue acribillado en un coqueto edificio de Godoy Cruz hace casi un mes, y que los investigadores están siguiendo con pocas esperanzas.

Para los pesquisas del caso, liderados por el fiscal departamental Horacio Cadile, fue difícil encaminar el expediente. El principal hilo investigativo tuvo su apoyo en las cámaras de seguridad del edificio Aquarella que había tomado las imágenes de los presuntos asesinos huyendo del lugar, tras escucharse las detonaciones con armas de fuego.

A prima facie, las grabaciones eran difusas y no aportaron ningún dato importante. La Justicia remitió los videos a profesionales en el asunto pero fue en vano: “Está todo oscuro. Se ve la sombra de tres personas cuando pasan. Nada más”, detalló un sabueso del caso.

En el teatro de los hechos tampoco se levantaron huellas dactilares u otro tipo de rastros para avanzar con la identificación de este trío de individuos que, si bien no está comprobado que sean los asesinos, sí estuvieron presentes en el crimen.

Ante esta situación de incertidumbre, el fiscal citó a declarar a los familiares de Quiroga. Algunos de ellos mencionaron a un grupo de personas con las que el occiso tenía problemas. “Manifestaron que Quiroga tenía un caballo que se arrebató y mató a otro caballo, entonces estas personas fueron a reclamarle el animal y vengar la muerte”, precisaron los investigadores.

Si bien está hipótesis es “absurda” para las autoridades, se encuentran trabajando en busca de individualizar a estas personas, citarlas a declarar y ver si aportan algún dato para avanzar con el expediente.

“Dicen que fue un problema con caballos pero el fallecido tenía en uno de sus bolsillos un par de destornilladores”, dijo un sabueso judicial en referencia a la sospecha de que Quiroga se dirigió a las cocheras del edificio Aquarella para robar un vehículo.

Uno de los puntos importantes que definió Policía Científica fue la confirmación de que Quiroga fue ultimado con un revólver calibre 22, algo que los pesquisas sospechaban a prima facie ya que no habían encontrado vainas servidas en la escena, característica de este tipo de arma.

Acribillado

Trasncurría la primera media hora del jueves 23 de abril cuando una serie de disparos se escucharon en las cocheras del edificio Aquarella, ubicado en la intersección de Renato Zanín y Pedro Godoy.

Los vecinos bajaron a ver lo que sucedía y se encontraron con el cuerpo de Miguel Ángel Quiroga, un hombre que residía en el barrio Sol y Sierra. Una ambulancia llegó al lugar y constató que el hombre había muerto tras recibir tres disparos: dos en la espalda y uno en el brazo izquierdo.