Los investigadores tiene en sus manos el nombre del presunto asesino de Cristian Giménez, el joven acribillado de dos disparos en la madrugada del jueves en el oeste de Godoy Cruz.

Lo asesinaron a una semana de cumplir 18 años y creen que fue para dividir el botín de un robo

Por UNO

Por Sebastián Salassalas.sebastiá[email protected] / @sebasalas_

A una semana de cumplir la mayoría de edad, Cristian Giménez fue ultimado de dos disparos a pocos metros de su casa ubicada en el oeste de Godoy Cruz. En el primer día de la investigación, las autoridades tienen en sus manos el nombre del presunto autor del hecho y el motivo por el cual habría sido acribillado.

Un dato fue fundamental para encaminar el expediente. Pechito, tal como le decían sus allegados, fue asesinado una hora después de salir de una dependencia policial. El joven había cometido hurtos y robos en los bares de la calle Arístides Villanueva y lo habían atrapado y trasladado a la Comisaría 7.

El joven llegó cerca de las 2 hasta esa seccional ubicada frente a la plaza Godoy Cruz junto con un amigo, señalado como los autores del robo de un teléfono celular. Minutos después, su madre llegó al lugar y lo retiró.

Sin embargo, el adolescente nunca llegó con vida a su casa ubicada en el barrio Jardín Hipódromo. Cuando caminaba por la esquina de Alpatacal y Oceanía del barrio San Vicente, tuvo una discusión con al menos dos jóvenes. Pechito Giménez recibió dos disparos en el pecho que lo ocasionaron la muerte de los pocos minutos.

Los sabuesos policiales han determinado que el menor pertenecía a una banda que se reunía en la esquina de Dique Los Molinos y Oceanía, a una cuadra de donde fue ultimado. Los integrantes del grupo salían a cometer robos y hurtos menores y después regresaban al lugar para dividir el botín.

La hipótesis del asesinato sostiene justamente que los homicidas le reclamaron las pertenencias robadas a Pechito. La víctima explicó que no las tenía en su poder ya que había sido atrapado, pero la riña terminó a los tiros.

En el teatro de los hechos se encontraron cinco vainas servidas de calibre 9 milímetros y una de 11.25. Es por esto que los pesquisas sospechan que fueron dos personas las que atacaron a Giménez, ya que el cadáver no tenía un arma de fuego a su alrededor. Otra de las hipótesis es que, después de acribillarlo, le hayan sacado su pistola.

Si bien el joven no tenía prontuario al tratarse de un menor de edad, fuentes judiciales aseguraron que sí había registrado varias entradas y salidas a distintas dependencias policiales.

La causa, que está en manos del fiscal departamental Gustavo Fehlmann, no tiene detenidos hasta el momento aunque los investigadores aseguraron que tienen identificado a uno de los presuntos autores del hecho, del cual se reserva su nombre para no entorpecer el esclarecimiento.