Se trata de "Raulito" González y "Tortuga" Tejada, acusados de ultimar a Bibiana Lencinas (33) y "Cuita" Paz (49). La Justicia entendió que las pruebas no eran suficientes para la prisión preventiva.

Liberaron a los presuntos asesinos de un hombre y una mujer en una caravana de Huracán Las Heras

Por UNO

Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_

El 15 de febrero pasado fue un día complicado para las autoridades provinciales. El enfrentamiento entre Huracán Las Heras y Gutiérrez Sport Club dejaba a su paso no sólo el ascenso del Celeste al torneo Federal A sino también tres asesinatos tras el encuentro. Este lunes se dictó la libertad para los principales sospechosos de dos de los crímenes.

Se trata de Raúl Alejandro González, un joven de 23 años conocido como Raulito dentro del seno de la barra brava del Globo y Fernando Iván Tejada, de 19 años y apodado el Tortuga. Ambos están sindicado como autores de las muertes de Bibiana Lencinas (33) y José Luis el Cuita Paz (49), quienes fueron baleados durante la caravana de hinchas por calle Independencia que festejaban pese a haber perdido la final por el ascenso.

A principios de marzo, Raulito cayó detenido tras un allanamiento en su casa del barrio Amigorena y días después su presunto cómplice se entregó a la Justicia. Los sospechosos fueron imputados por la fiscal especial Claudia Ríos por el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por violar la Ley de Espectáculos Deportivos. Este último apartado aumenta la pena en un tercio a quien por hechos que “se cometan en ocasión de un espectáculo deportivo en estadios de concurrencia pública o inmediatamente antes o después de él”.

Desde entonces se encontraban detenidos en la cárcel de Boulogne Sur Mer, hasta que la defensa de González, conformada por Alfredo Paturzo, interpuso una serie de recursos judiciales. Si bien estas medidas fallaron en primera instancia, terminaron beneficiando a los acusados que recuperaron su libertad este lunes por orden de la Cámara de Apelaciones del Crimen.

Los motivos

El abogado enumeró una serie de motivos por los cuales consideró que la detención de su defendido no respondía los lineamientos del Código Procesal Penal. Los investigadores consiguieron datos de la misma barra brava de Huracán donde sindicaban al Raulito, al Tortuga y a un tal Bombacha como partícipes de los tiroteos, pero el letrado interpretó que estas informaciones nunca fueron consolidadas con nuevas pruebas en el expediente.

En el allanamiento donde se detuvo a González, se encontró una pistola Browning de 9 milímetros. El arma tenía la inscripción de Policía Federal y se determinó que pertenecía a su padre, quien es retirado de esa fuerza. Pero las dos vainas servidas y los dos proyectiles hallados en el lugar de los hechos eran de calibre 40. Una de las balas fue extraída del cuerpo de Lucas Cutrera, quien también resultó herido en el ataque armado.

Esta misma persona aseguró que el atacante circulaba en una moto azul Honda Strong de 125 cilindradas pero según el acusado este vehículo que tenía fue vendido un mes antes del hecho.

Otro de los indicios que fue calificado como “débil” por el representante del Raulito fue un expediente donde se investiga el crimen de Sergio Tarateta (18). Ese hecho ocurrió en el barrio Amigorena y los testigos sindicaron a tres personas –entre ellas el Tortuga-, que están relacionadas con Raúl González. Es decir, la banda tenía antecedentes por otro crimen.

La Justicia de Garantías no accedió al pedido del defensor, pero os jueces Alejandro Miguel y Luis Correa Llano terminaron ordenando su libertad. Básicamente los magistrados entendieron que las pruebas reunidas por la fiscal Claudia Ríos son válidas para imputar pero no para dictar una prisión preventiva. Por esto ordenaron el pago de una fianza de 10 mil pesos en efectivo así el Raulito recupera su libertad. Con esta decisión, correrá la misma suerte el Tortuga ya que se encuentra acusado en el mismo expediente.

Balacera fatal

En la noche del domingo 15 de febrero, una carvana de hinchas de Huracán Las Heras circulaba por calle Independencia tras el partido ante Gutiérrez donde perdieron la final por el ascenso al torneo Federal A.

Bibiana Lencinas iba en un VW Voyage junto a su marido y sus hijos, cantando canciones del Globo por la ventana. En ese momento, un impacto de bala ingresó por la luneta trasera y terminó impactando en su nuca. Cuando su esposo se dio cuenta de la situación la trasladó al Hospital Carrillo, donde llegó sin vida.

En una esquina también estaba Cuita Paz, quien fue herido y quedó desvanecido en el suelo. Un taxista alertó la situación y lo trasladó hasta el mismo nosocomio pero falleció en el camino.