El ex oficial Martín Berdejo y Maximiliano Guerra arriesgan la pena de prisión perpetua, acusados de un doble asesinato en Luján en 2013. Hoy arranca el juicio

Juzgan a un policía y a un judicial por el crimen de pareja narco

Por UNO

Catherina [email protected]

Hoy, en la Cuarta Cámara del Crimen, comenzarán a ser juzgados el ex oficial ayudante de la Policía de la provincia Martín Berdejo y el ex empleado judicial Maximiliano Damián Guerra, acusados de asesinar en el 2013 a mansalva a una pareja de narcos chilena que vivía en Vistalba, Luján de Cuyo. Sobre los dos pesa el cargo de homicidio criminis causa, que significa que mataron para ocultar otro delito –en este caso el robo–, y que preve prisión perpetua.

Durante el juicio declararán más de 40 testigos, entre ellos, el jefe de la Policía de Mendoza, Juan Carlos Caleri, que en el momento del hecho encabezaba la Dirección de Lucha contra el Narcotráfico. Otro testimonio importante será el de Marcela Arbona, jefa de la división Escuchas Telefónicas.

La noticia de que Berdejo y Guerra estaban implicados en el crimen de Oscar Vinchuca Guzmán (68) y su esposa, Carmen del Pilar Honorato (60), provocó un tembladeral en la fuerza, ya que Berdejo trabajaba en Narcocriminalidad. La causa recayó en manos del fiscal de Delitos Complejos Santiago Garay, quien dispuso en el acto que los dos imputados por el doble crimen fueran enviados a distintas unidades de detención, aunque en el mismo penal, para evitar que se entorpeciera la investigación.

La pareja narco fue ultimada a tiros el 11 de octubre del 2013 en su elegante vivienda de la calle Cerro Aconcagua al 2600, de Vistalba, Luján de Cuyo. Cuando fue hallada –la mujer en el dormitorio y su marido en el jardín–, llevaba más de cuatro día muerta.

Esto lo establecieron el Cuerpo Médico Forense y la Policía Científica, que trabajaron en este caso que conmovió a la sociedad, máxime por estar implicado un policía nada menos que de Narcocriminalidad.

El fiscal Garay entendió que al menos cuatro personas habrían participado en el escabroso hecho con aristas internacionales y por tal motivo, de inmediato mandó a hacer peritajes en 40 armas del personal de todas las secciones que conforman la Dirección General de Lucha contra el Narcotráfico.

Justamente Berdejo, detenido en Buenos Aires y quien trabajaba en esa dependencia desde hacía un año y medio, era el encargado de vigilar la casa de Guzmán –se esperaba una entrega de 300 kilos de droga proveniente de Bolivia destinada a Europa– y además era quien tenía el control de las escuchas.

El matrimonio Guzmán era muy conocido por la policía de todo el mundo por sus implicancias con el narcotráfico y sus contactos con la mafia italiana. Justamente por esto último Guzmán había sido detenido en Italia por el juez italiano Giovanni Falcone, dándole arresto domiciliario, de donde escapó cuando apenas había cumplido dos años, para refugiarse en Chile.

Se sospecha que para huir debe de haber contado con el apoyo de “peces gordos” de esa organización delictiva, que tiene tentáculos en todo el planeta.