Un joven de 21 años encontró la muerte el viernes por la noche cuando compartía un asado en un domicilio de la calle Maza, del departamento de Maipú.
La víctima, Cristian Puleo vivía en la calle Pueyrredón de Chacras de Coria. Habría estado bajo los efectos de una droga dura, cuya inhalación precipitó de modo inesperado su muerte.
Según habrían confiado a los investigadores de la policía y la fiscalía quienes compartían con él aquella noche, el fallecido habría estado bajo los efectos del crack, droga a base de cocaína que, en vez de aspirarse por las vías nasales, se fuma con una pipeta.
A pesar de su estado, todo habría transcurrido con cierta “normalidad” para los presentes, hasta que el joven habría comenzado a correr desesperado, cayendo luego al piso sin más reacción.
Sus amigos llamaron al 911. Una ambulancia del Servicio de Emergencia Coordinado llegó al lugar y el paramédico que lo revisó determinó que el muchacho había fallecido.
Diferentes versiones
Distintos comentarios referían este domingo que el joven se habría drogado con pastillas de éxtasis o con LSD (ácido lisérgico). Sin embargo, altas fuentes de la investigación dieron cuenta de que en todo momento se habló del crack.
Con los testimonios de los allegados de la víctima, el Cuerpo Médico Forense dirá finalmente qué tipo de droga consumió y si eso es lo que lo llevó a la muerte.
En el caso del crack, es una droga que provoca un rápido deterioro cerebral.




