El 2 de julio pasado, un geriátrico que funcionaba en Las Heras quedó en la lupa de la Justicia tras la muerte de uno de los ancianos que vivía en él. La encargada del lugar quedó detenida y en los últimos días una jueza avaló esa decisión ante la sospecha de varias irregularidades que habrían derivado en el fallecimiento del hombre de 79 años.
Investigación por la muerte en un geriátrico clandestino: demoras en avisar a la familia y el médico que no se enteró
Una jueza dictó la prisión preventiva, en modalidad domiciliaria, para la responsable del establecimiento que funcionaba en una casa familiar de Las Heras y quedó en lupa tras la muerte de un hombre de 79 años

La casa donde funcionaba el geriátrico con 10 ancianos, de los cuales uno murió.
El 2 julio pasado, durante casi toda la mañana y las primeras horas de la tarde se produjo un corte en el servicio de luz en ciertas zonas de Las Heras. Se trataba de una interrupción programada y avisada de antemano. Dentro del sector afectado se encontraba una casa ubicada en calle Benavente 631, que si bien no tenía cartelería -excepto la numeración-, era donde funcionaba un geriátrico.
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En el establecimiento se encontraba alojado desde hace 2 años Raúl Alberto Pereyra, un hombre de 79 años que sufría de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) a nivel terminal. Por este motivo es que debía estar siempre conectado a un concentrado de oxigeno. Pero, ante el previsto corte de luz, el aparato que era esencial para su vida se apagó cerca de las 9.30.
La muerte y la investigación
Según la acusación penal, el hombre estuvo más de 6 horas sin oxígeno. Promediando las 15, desde el geriátrico se comunicaron con los hijos de Raúl Pereyra para que lo fueran a retirar de lugar. Justamente uno de ellos llegó minutos después y lo subió a su auto. La idea era llevar al jubilado hasta su casa para poder conectarle nuevamente el respirador. Sin embargo, detectó que su estado de salud no era el mejor por lo que se dirigió directamente al hospital Carrillo. A ese nosocomio, el hombre llegó sin vida.
Tras la muerte se inició una investigación y quedó detenida la responsable del geriátrico, Ramona Beatriz Rodríguez, una mujer nacida en San Juan hace 58 años. Fue imputada por abandono de personas seguido de muerte y quedó con arresto domiciliario en la casa de una de sus 7 hijas, en Godoy Cruz.
Las primeras pruebas reconstruyeron que en la casa de Las Heras funcionaba el geriátrico que tenía 10 ancianos internados -uno de ellos es quien murió- pero no contaban con ningún tipo de habilitación municipal para funcionar. Es decir, era clandestino.
Otro dato clave que tuvo en cuenta la fiscal de Delitos No Especializados Virginia Rumbo fue que el corte de luz estaba previsto y que Ramona Rodríguez demoró 6 horas en darle una alternativa de vida y avisar a la familia de Raúl Pereyra. También declaró un médico que era convocado cada vez que tenían un problema de salud en el geriátrico y explicó que ese 2 julio nunca fue llamado para asistir al lugar.
Teniendo en cuenta las pruebas y que arriesga una pena de 5 a 15 años de cárcel, la jueza María Cristina Pietrasanta dictó la prisión preventiva en modalidad domiciliaria de la mujer imputada por la muerte del hombre.
En pocas palabras
- Geriátrico clandestino: investigan la muerte de un hombre de 79 años tras un corte de luz.
- Irregularidades: la encargada fue imputada por abandono de personas y arrestada domiciliariamente.
- Falta de habilitación: el establecimiento funcionaba sin permisos y sin notificar al médico ni a la familia a tiempo.