Intensa búsqueda del asesino de un hombre en Luján

Por UNO

El caso en el que un hombre fue asesinado el viernes en el Bajo Luján por cuatro sujetos que pretendían quitarle el auto tiene por el momento solamente un chico de 15 años detenido, en un hogar de menores, dado que es inimputable.  Según los investigadores, no sería el autor del disparo sino quien manejó el Peugeot 207 que le había sido sustraído a Miguel Esteban Marini (34), casado y padre de un hijo, quien residía en Tunuyán al igual que el dueño del vehículo, Maximiliano Oviedo (29), quien al momento del ataque no se encontraba con él. Esto tiene una explicación: el propietario del Peugeot había descendido en la zona del Bajo Luján por un encargo que le habían hecho –no se explicó en qué consistía– pese a lo peligroso del lugar, y le pidió a Marini que lo esperara y colocara el auto en posición de salida. Esto ocurrió a un costado de la ruta 15 en Luján, cerca del puente.

 Marini se acomodó entonces en el asiento del conductor y tal como se lo pidió Maximiliano se quedó esperándolo. Eran las 14.40 cuando pasaron cuatro muchachos que lo miraron pero siguieron caminando disimuladamente sin dar a entender cuáles eran sus intenciones, que no eran otras que robar el Peugeot. Dieron una vuelta y luego regresaron sobre sus pasos. Esta vez sí encañonando a Marini, quien pese al peligro que ello significaba se bajó y forcejeó con los cuatro maleantes.

 La superioridad numérica y el afán de robar pudieron más que él. Ante la situación que se había complicado y al ver que el menor de los delincuentes se sentó al volante para escapar acompañado por sus cómplices, no le quedó otra alternativa que la de echarse a correr para ponerse a salvo.

 Sin embargo esta decisión de enfrentar a los maleantes le costó la vida. Uno de ellos sacó un arma y mientras el hombre corría desesperado le efectuaron un disparo que le impactó en el omóplato. 

La víctima tambaleándose avanzó unos metros más pero poco después se desplomó. Cuando llegó la policía, alertada por un vecino, al verlo tirado boca arriba fue pedida una  ambulancia del SEC cuyo médico sólo pudo constatar el deceso.  

Este suceso movilizó a muchos efectivos, quienes hicieron operativos cerrojos con la colaboración del helicóptero de la fuerza. Esto posibilitó la aprehensión del menor (en el Bajo Luján, en un playón),  quien al verse rodeado frenó el auto.  Dos de los delincuentes escaparon pero un tercero fue detenido por la policía. En ese momento desde otro móvil pidieron auxilio y fue así como los efectivos –le habían pedido el documento al joven, que no lo tenía en su poder– lo dejaron y fueron donde recibieron la llamada. Esto quitó la posibilidad de arrestar posiblemente al autor material del crimen de Marini.

Lo único que queda ahora es detenerlo, ya que la policía está en condiciones de reconocerlo. De los otros dos nada se sabe.

 Por su parte el fiscal de la causa, Hernán Ríos Ruiz, caratuló el hecho como homicidio criminis causa, porque cometieron el asesinato para ocultar otro delito, en este caso el robo.