Enrique Pfaab
“Vine a verte personalmente porque creo que todos tenemos los teléfonos pinchados”, dice el policía. “A La Yaqui un policía le avisó por teléfono que la iban a detener”, asegura. Ese dato ya había trascendido a los medios, pero el policía lo ratifica con absoluta seguridad. “Hay varios otros que tenían relación con La Yaqui. Eso lo saben los jefes. El problema es que no saben qué hacer, porque esos policías tienen contactos con la gente que maneja la droga en la provincia y con esas pistas se manejan muchas de las investigaciones y si los separan de la fuerza se pierden fuentes importantes”.
El hombre está tenso y preocupado a pesar de que no trabajó en este caso ni tiene ninguna vinculación. “Casi todos tenemos dateros, alguien que está del otro lado y que nos da información para resolver algún caso. El problema es que ese datero busca obtener algún beneficio". Se va tan nervioso como llegó. Contó lo que todos saben pero nadie dice.

