Este viernes se realizará la rueda de reconocimiento para que el juez Pablo Peñasco pueda imputar como autor material al detenido por el asalto a Ariadna Cazabán, hija del ex secretario de la Gobernación.
En principio durante las indagatorias, el detenido, un hombre de 29 años, "negó haber atacado a la víctima" y señaló "haber comprado el celular de buena fe".
El sospechoso sigue alojado en la Unidad de Investigaciones y no pasó a la Cárcel por orden del Juzgado. En este sentido el objetivo del magistrado es que "el detenido no intente modificar su aspecto antes del reconocimiento".
El hombre fue aprehendido el 9 de febrero luego de un allanamiento que se realizó en el distrito de Cuadro Nacional. Según la investigación "el presunto autor vivía en Lisandro Della Torre y Entre Ríos y después del hecho se mudó con toda su familia, esposa y 4 hijos, a Cuadro Nacional".
La activación del celular de la hija de Cazabán fue la pista que utilizaron los investigadores para detener a este hombre. Durante el allanamiento se secuestró un cortaplumas, que podría ser el elemento con el que lastimó a Ariadna Cazabán, pero no se encontró el celular robado que podria haber sido vendido en el mercado negro.
El detenido tiene antecedentes por un asalto a mano armada del cual fue sobreseído y según algunas versiones del entorno familiar "se mudó a Cuadro Nacional donde viviría junto a sus padres".
Ariadna Cazabán fue víctima de un inusual y violento robo, ya que para quitarle su teléfono celular el asaltante le produjo cuatro heridas de arma blanca.La joven, de 20 años, había salido de un evento en un conocido salón de fiesta situado en avenida Hipólito Yrigoyen y República de Siria y se dirigía a pie hacia su casa por Lisandro de la Torre.
La joven que sufrió 4 puntazos, uno en el hombro, dos en el abdomen y el último en el pecho, fue suturada y luego se le realizaron estudios en el hospital Schestakow y en la Policlínica Privada donde permaneció internada.
Por este incidente, la víctima estuvo a punto de perder la vida porque uno de los puntazos casi le perfora un pulmón.




