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El brutal ataque lo sufrió Mario Aguilera, dueño de una chacarita, violentamente asaltado. Los delincuentes se llevaron 50.000 pesos y, al parecer, ya sabían que la víctima los tenía en su domicilio
Golpean, atan y queman a un hombre para robarle en San Rafael
Una noche de terror vivió el jueves Mario Aguilera (44 años), el chacaritero que fue asaltado por cuatro delincuentes armados, que además de golpearlo y torturarlo con una plancha caliente, le llevaron $50.000, un celular y una notebook.
En diálogo con UNO de San Rafael, el hombre recordó con lujo de detalles toda la odisea que le tocó vivir cuando estaba mirando la televisión y por la ventana, observó a un hombre que le preguntaba si compraba plásticos.
Sorprendido porque el ingreso a la finca donde funciona la chacarita está a unos 30 metros de la propiedad y porque el sereno no había escuchado nada, la víctima se acercó a la puerta principal, que estaba abierta, y se dio cuenta de que el supuesto vendedor tenía una pistola en la cintura.
En ese instante, no lo dudó e intentó cerrar la puerta, pero el ladrón y sus cómplices, que aparecieron por sorpresa, fueron más rápidos. Revólver en mano, uno de ellos lo golpeó con la culata en la cabeza, mientras el resto lo insultaba y le pedía la plata.
Así, lo llevaron arrastrando hasta la habitación principal, donde le patearon la cabeza y lo ataron de pies y manos.
En ese momento, vino lo peor: uno de ellos tomó una plancha, la enchufó y lo quemó en el abdomen y en la espalda mientras le decía: “Lo que tenés en el morral (por los $50.000) no alcanza, decinos dónde está el resto de la plata”. Como no hubo respuesta, siguieron con los golpes hasta que uno de los ladrones dijo: “Vamos, ya está listo el auto”.
Así fue como tomaron el morral con el dinero, el celular, la notebook y las llaves del Peugeot 408 propiedad de Aguilera, que luego abandonaron en Remedios de Escalada y Comodoro Pi en el barrio Constitución.El propio Mario se desató como pudo y le avisó a su empleado, el sereno, que llamara a la policía porque lo habían asaltado. Al arribo de un patrullero y la ambulancia, a Aguilera se lo llevaron al hospital donde le aplicaron cinco puntos de sutura.
En tanto, el auto fue hallado por un amigo taxista al que el hombre llamó cuando esperaba a la Policía, según explicó.
Para el chacaritero, hubo alguien que vendió la información, ya que por la mañana había retirado los $50.000 del banco para hacer una operación que, finalmente, no se concretó.
Ese dato llegó a oídos de los delincuentes que están siendo buscados por los investigadores.
La causa es averiguación de robo agravado por el uso de arma de fuego y quedó radicada en la Comisaría 38. En el lugar trabajó personal de Policía Científica e Investigaciones.




