El domingo a las 19 se recibió un llamado al 911 desde callejón El Pedregal de barrio El Molino, donde una mujer denunciaba que su hijo se encontraba golpeando a su padre, por lo que solicitaba la presencia policial.
Al llegar las movilidades al lugar indicado no encontraron a nadie, por lo que no se entrevistaron con ninguna persona, pero desconocidos le arrojaron proyectiles y tuvieron que se retiraron de la zona.
Cuatro horas más tarde, a las 23, se recibió un similar llamado con el pedido de ayuda por la pelea familiar. Entonces una movilidad policial se desplazó hasta el lugar y se repitió la anterior situación, con las pedradas incluidas. Esta vez los agresores destrozaron la luneta trasera del móvil, desconociéndose el origen y procedencia del ataque.
Afortunadamente para los efectivos policiales, ninguno resultó con heridas. Para esclarecer los hechos se inició una causa caratulada "averiguación por daño agravado".




