La investigación por el asesinato de Nicholas Heiward (31) está dando sus primeros pasos. El fiscal especial tiene confeccionado un bosquejo del rostro de quien ejecutó al turista en el Parque.

Este era el turista neozelandés fusilado en el Parque y hay un identikit de un motochorro

Por UNO

Por Leonardo [email protected]

La investigación por el crimen del turista neozelandés, ejecutado de cuatro balazos en el parque General San Martín, está dando sus primeros pasos. El fiscal de la causa tiene un identikit del joven que disparó y mató a Nicholas Heiward, de 31 años, y además una cámara de seguridad del Parque habría registrado a los autores del homicidio cuando escapaban.

El fiscal de Delitos Complejos, Santiago Garay, instruye la causa para dar con los autores del homicidio que conmociona a la provincia y ha tenido repercusión nacional e internacional, sobre todo en Nueva Zelanda, donde nació Heiward.

Aunque el magistrado tiene pocas pistas, va sumando elementos que le permiten continuar motorizando la pesquisas. Trascendió de fuentes ligadas a la causa, que en los próximos días Garay podría tener un avance importante hacia la resolución del caso; aunque las mayores esperanzas están puestas en los $40.000 de recompensa ofrecidos por el Gobierno. “Esperamos que alguno los botonee”, arriesgó un investigador.

De todas maneras el fiscal tiene un bosquejo del rostro del joven que ejecutó a Heiward. Esto fue aportado por la joven australiana y el turista frances con quienes viajaba la víctima y estaba hospedados en un hostel de Capital. Ellos presenciaron la ejecución.

Por otro lado, aunque en la calle Thays por detrás del Estadio no hay cámaras de seguridad, había una funcionando que grabó a dos personas en moto que circulaban muy rápido. “Creemos que por la velocidad en la que iban y las prendas son los que mataron al turista, pero la grabación no tiene buena calidad”, le confió una fuente a Diario UNO.

Los escasos datos y la repercusión social que ha tenido el crimen, que tiene su correlato internacional en menor medida pero que afecta a los intereses turísticos del país y de la provincial, hicieron que gran parte de los efectivos de Investigaciones y de Inteligencia Criminal estén trabajando de incógnito en las calles de Mendoza, en barrios periféricos y zonas conflictivas en busca de la identidad de los motochorros asesinos.