Por Ariel Cubells
El viejo cuento del tío sigue funcionando para los delincuentes, que se aprovechan de algún desprevenido o de alguna persona que realmente es engañada en determinada circunstancia. Esta vez la víctima fue una jubilada de 75 años que en su casa de la Quinta Sección recibió la visita de faltos gasistas que la metieron a la fuerza a su vivienda, la redujeron y le robaron sus ahorros y joyas que tenía guardados.
Todo sucedió a plena luz del día. En calle Granaderos entre Agustín Álvarez y Avellaneda de Ciudad, un grupo de individuos se presentó en el domicilio de esta señora mayor diciendo que iban a “solucionarle el problema que genera el fuerte olor a gas”. La mujer, de cuya identidad sólo transcendió que su apellido es Reig, estaba sola en ese momento y salió a la vereda para atenderlos. Uno de ellos la acompañó hasta el medidor de gas con la excusa de mostrarle la falla. Segundos después la tomó por la fuerza y la introdujo en la casa, donde ya estaban tres malvivientes más.
A la víctima los ladrones la llevaron hasta su pieza y la tiraron fuertemente sobre la cama. Le envolvieron la cabeza con una sábana para que no viera lo que hacían y una vez reducida, comenzaron su trabajo.
“Queremos la plata de la propiedad que vendieron” era la frase que le repetían permanentemente. Según contó la familia, esa información era errónea ya que no habían realizado ninguna transacción de ese estilo. También los delincuentes buscaban una caja fuerte que en la casa no existe. Más allá de esos datos, se cree que fue un robo al azar.
Bajo la frase intimidatoria “no te movás porque te vamos a matar”, los sujetos revolvían toda la propiedad en busca de objetos de valor. Finalmente tomaron joyas de la señora, sus ahorros de varios años en pesos y dólares (no se conoció la suma), prendas de vestir y algunos teléfonos celulares. Luego escaparon, aparentemente sin ser vistos por nadie.
Vecinos están preocupados por la situación, ya que aseguran que los robos se repiten en la zona a pesar de que en la esquina de Granaderos y Agustín Álvarez hay una garita de seguridad, aunque dicen desconocer en qué horarios está el vigilador.
El hijo de la víctima quedó conmocionado por la situación que atravesó su madre, ya que estuvo sometida a un estrés muy grande y teniend en cuenta su edad y sus problemas de salud. La mujer tiene dos stent en el corazón, es diabética insulinodependiente y sólo tiene la visión de un ojo. Afortunadamente no necesitó atención médica, aunque sí quedó dolorida de cuando la tiraron a la cama.
►Tras el robo. El grupo de Asistencia Integral a Víctimas del Delito llegó hasta el domicilio donde se produjo el atraco y estuvo acompañando horas después del hecho a la familia, que destacó esto y la labor de la policía.



