El fiscal que investiga el ataque al hostel de la localidad chubutense de Lago Puelo ocurrido este lunes, señaló hoy que no fue un ataque antisemita sino que se trató de una disputa vecinal. Dicha versión se asemejaría a la que dio a conocer también este jueves a uno de los atacantes del hostel quien pidió disculpas públicamente por lo ocurrido y denunció "un total descontrol en el camping, exhibicionismo de los turistas y agresiones verbales contra su familia".
El fiscal a cargo de la causa Oscar Oro, aseguró que no fue "un ataque xenófobo sino una disputa vecinal por una situación que aún no está del todo esclarecida".
El fiscal que investiga el ataque al hostel de Lago Puelo dijo que no fue un ataque antisemita
En diálogo con la prensa local, el fiscal a cargo de la causa Oscar Oro, aseguró que no fue "un ataque xenófobo sino una disputa vecinal por una situación que aún no está del todo esclarecida".
Y agregó: "No hubo detenidos, aunque sí roturas materiales, disturbios y uno de los agresores recibió un disparo con posta de goma por parte de la Policía".
Así el fiscal Oro desmintió el hecho de que haya habido una embestida xenófoba contra los administradores del hostel y aseguró que hubo una agresión entre vecinos, pero "bajo ningún punto de vista fue un ataque antisemita a turistas del cual participaron más de diez personas, fue un altercado con disturbios y los agresores son sólo tres".
Además, el fiscal reconoció que hubo por parte de uno de los agresores un insulto "poco feliz" a una de las turistas: "Es cierto que uno de los participantes, según lo que me relató la propia víctima, se refiere a los judíos pero no de forma despectiva".
Por el hecho ocurrido el lunes se inició una causa por "lesiones leves y daños", aunque aún falta determinar cuáles fueron las causas que detonaron el conflicto, y trascendió que los vecinos involucrados ya habían protagonizado altercados con la gente del hostel por los ruidos y la música que se escuchaba en el lugar.
En diálogo con FM La 90 de Lago Puelo, Diego Castelan dijo que no justifica su actitud, y pidió disculpas: "No justifico mi actitud, ante la sociedad pido disculpas. Apedrearon mi casa, estaba mi nene durmiendo y la verdad me puse muy mal, me puse muy nervioso, entré a los piedrazos también al predio, no lo justifico para nada.
Y continúo: "Me corté la mano, rompí un vidrio. La Policía no me daba respuestas. De esta gente no salió nadie, hasta que aparecieron los dueños".
Al ser consultado sobre si se trató de un ataque antisemita, contestó: "Yo voy a hablar por mí. Yo entré, me hago cargo. No hay ataque antisemita. Hay cansancio, quiero dormir. Son las 3, me levanto a las 6 para ir a trabajar porque soy chofer de la ambulancia y mi mujer es enfermera. Entonces, a las 4 tengo tremendo quilombo que suena dentro de mi casa, escucho gritos toda la noche y lo que estoy pidiendo es por favor pongámonos las pilas. ¿Hasta cuándo tengo que soportar?".
Castelan explicó que la situación se repite todas las noches en el camping y que él se lo transmitió a los concejales locales para que se respete la ordenanza, pero que "nadie hizo nada". "No justifico mi reacción bajo ningún punto de vista", reiteró el atacante, que señaló: "desgraciadamente me puse muy nervioso, me recalenté ante la impotencia que siento como vecino. No me sentí respaldado por la Justicia. Tampoco es un ataque antisemita, por Dios. No mezclemos las cosas, no digamos cosas que no son".
Tras el incidente ocurrido la DAIA expresó este miércoles su repudio ante el ataque y sostuvo que "hay que individualizar a los responsables" para "aplicarles la ley vigente". Las primeras informaciones indicaban que el violento hecho, en el que resultaron heridos tanto el dueño del hostel como algunos turistas y policías que tomaron intervención en el episodio, fue perpetrado por un grupo de personas que gritaban consignas antijudías.
Uno de los heridos quedó internado en el hospital local, mientras que unos 200 turistas tuvieron que ser evacuados del hostel.
Fuente: NA



