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Habían sido detenidos dos horas antes de la fuga, en Rodeo de la Cruz. Dos mujeres policías que estaban de guardia no se percataron de la situación
Dos jóvenes delgados forzaron las rejas y se escaparon del calabozo
Dos jóvenes de 19 y 20 años, que algo deberían estar escondiendo, sólo pasaron un par de horas detenidos desde que la policía deRodeo de la Cruz, en Guaymallén los arrestó. Es que poco después de que fueron llevados al calabozo, forzaron las endebles rejas y escaparon del encierro sin que ninguna de las dos policías que estaban en la guardia lo notara.
En la tarde del jueves, cerca de las 15, efectivos de Rodeo de la Cruz creyeron que un dos muchachos que intentaron eludirlos gran sospechosos y con esa intuición los llevaron a la Comisaría 35, de calle Simón Bolívar, para que allí se averiguara si tenían antecedentes policiales.
En el antiguo calabozo, los dos muchachos de 19 y 20 años, se sumaron a otro detenido, que también esperaba ser liberado en poco tiempo ya que se había corroborado que no tenía causas pendientes con la Justicia. En la dependencia, además se encontraban a esa hora unos menores que habían sido aprehendidos y sus respectivos padres que se habían presentado para retirarlos.
Todo hace suponer que sabiendo que las dos policías de guardia estaban ocupadas con los menores, los dos amigos comenzaron a forzar la reja.
“Le han hecho tanta fuerza que lograron arrancar un barrote y con él hicieron palanca para doblar el hierro que los cruzaba. Así, como han sido chicos delgados, lograron escapar”, contó escuetamente un investigador de la causa.
Lo cierto es que, antes de que fuera reforzado tras la fuga del jueves, ese calabozo tenía tanta seguridad como un corralito de niños. Los finitos barrotes que tenía estaban asegurados a otro hierro con endebles soldaduras que cedían ante el menor forcejeo.
Así se entiende que a estos detenidos, les fuera tan fácil abrir una ventana de unos 40 centímetros de ancho por la que huyeron. Una vez fuera del calabozo, los dos cómplices salieron corriendo por el patio de la dependencia policial y saltaron el cierre perimetral de 2 metros y medio para llegar a un descampado y escapar.
Más tarde, las dos policías de guarida fueron hasta el calabozo y allí encontraron sólo al tercero de los detenidos, quien brindó detalles de la fuga. “Desde donde estaban, a unos 11 metros del calabozo, las uniformadas no podrían haber escuchadonada. Además, es común que cuando se detiene a alguien comience a golpear los barrotes, por lo que si oyeron eso pueden haberlo minimizado”, contó un pesquisa.
Mientras esto sucedía, a la dependencia llegaba la novedad de que los dos arrestados que se habían escapado tenían causas menores de pedido de paradero y averiguación de medios de vida.
Hasta el viernes los dos jóvenes, a los que ahora se les suma una causa por evasión, continuaban prófugos.

