Los dos violentos simpatizantes de Independiente Rivadavia que protagonizaron los disturbios en la final del Torneo Vendimia contra Godoy Cruz cumplieron con la imposición de la Justicia de no acudir a ver otro partido de su equipo.
Nicolás Molina (20) y otro joven de 25 años son los únicos imputados que tiene hasta el momento el expediente que investiga los enfrentamientos y destrozos que se vivieron en el Malvinas Argentinas el martes de la semana pasada.
Si bien el delito por el que fueron acusados es excarcelable, el fiscal de Capital Gustavo Pirrello les impuso una condición para mantener su libertad. Los jóvenes deben presentarse en una Oficina Fiscal cada vez que la Lepra juegue de local en el Bautista Gargantini, ya que tienen expresamente prohibido acudir a un estadio nuevamente.
Este domingo por la tarde se desarrolló el primer partido de local de los Azules, que cayeron por un gol ante Central Córdoba. Mientras tanto, las autoridades estaban expectantes a la presencia de los jóvenes en la sede judicial.
Efectivamente, los imputados se presentaron en la Comisaría 6 ubicada en el barrio Cano, donde funciona la Oficina Fiscal 2. En caso de no haberlo hecho, arriesgaban la posibilidad de romper la mantención de libertad y quedar detenidos.
Mientras tanto, los investigadores se encuentran tratando de localizar a los otros violentos que fueron identificados gracias a las fotografías y videos sobre los incidentes publicados por los medios de comunicación.
Además, se prevé que esta semana se reúnan el fiscal con el vicepresidente de la entidad, Leonardo López, en busca de determinar qué relación tienen los agresores con el club y la barrabrava. Esta cumbre se iba a realizar el viernes pasado, pero el dirigente azul viajó a Buenos Aires y debieron postergarla.
A medida que sean individualizados, gracias al aporte de Inteligencia Criminal, recibirán citaciones para presentarse ante el fiscal, ser imputados y quedar bajo las mismas condiciones que los dos acusados.
Según delinearon fuentes judiciales, en un principio recibirán todos la calificación de daños doblemente agravados por tratarse de un bien público y por ser en ocasión de un espectáculo deportivo, que prevé penas de 4 meses hasta 5 años de prisión.
Los sabuesos judiciales evaluarán si agregar otro delito por las lesiones que recibieron una veintena de efectivos policiales en el operativo, aunque es difícil precisar qué persona arrojó un elemento a un efectivo y lo hirió.



