La mañana del miércoles, antes del temblor, se vio sacudida por una impresionante persecución de la Policía a una camioneta. En un principio parecía que era un adulto el que manejaba pero resultó ser un chico de 14 años que en una crisis personal le robó el vehículo a la madre y asustado huyó cuando vio móviles policiales que lo comenzaron a seguir por su forma de conducir.
Según fuentes policiales, se demoraron varias horas en averiguar quién era realmente el chico. Primero porque no tenía documentos consigo pero también porque dio un nombre y una historia que al final era mentira.
En un primer momento dijo que su madre había fallecido y que su papá estaba detenido en la cárcel. Pero las dudas surgieron cuando dio otro nombre.
Luego fue interrogado por miembros de la ex OAL. Recién en ese momento dijo quién era realmente y los nombres de sus familiares.
Sin poder creer lo que había pasado, la madre llegó a la comisaría acompañada de otro hijo y reconoció el vehículo como suyo y que su hijo, que es inimputable por la edad, se lo había sacado.
Heridos
En el raid de persecución que comenzó a las 8.30 el chico, a bordo de una camioneta Renault Koleos blanca pasó por calle Ituzaingó, pasando Maipú, en Ciudad.
El rodado continuó su camino hacia el este, pasando la Costanera e ingresando al distrito guaymallino de San Jospé. Allí, personal policial lo localizó cuando iba por calle Aristóbulo del Valle, iniciando una persecución.
Al llegar a la intersección de calles Moyano y López y Planes, la camioneta colisionó a una motocicleta de la Unidad Motorizada de Acción Rápida (UMAR). El uniformado que la conducía perdió la estabilidad y cayó, resultando con golpes y escoriaciones en el brazo derecho, indicaron fuentes del hecho.
Luego, en calle Rivadavia hizo marcha atrás y chocó contra una patrulla que sufrió severos daños. En Aristóbulo del Valle y Mitre también embistió a una patrulla y a un camión e hirió a otro policía antes de quedar detenido.
