El padre de la pequeña de 13 años asesinada en 2012 en el barrio La Gloria fue atrapado en esa situación. Al declarar en la Justicia, su pareja dijo que ella había plantado la droga por celos y que el arma la tenían en s

Detuvieron al padre de Micaela Tati con drogas y un revólver tras discutir con su pareja

Por UNO

Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_

Stéfano Juliano Tati (43) fue conocido a partir de 2012 por encabezar marchas tras el asesinato de su hija de 13 años, Micaela, en el barrio La Gloria. El hombre volvió a ser noticia este martes al ser detenido con estupefacientes y armas de fuego en su domicilio de Guaymallén. 

Todo comenzó cuando el hombre mantuvo una fuerte discusión con su pareja, Claudia Molina (37). La mujer decidió llamar al 911 y personal policial llegó a la vivienda ubicada en calle Pedro Palacios al 763.

El cruce verbal continuó con los uniformados de por medio y la mujer dijo: "Miren lo que tiene mi marido acá". Abrió un placard de una de las habitaciones y los efectivos policiales encontraron un revólver calibre 32 largo con 5 municiones, 381 gramos de marihuana y 1 gramo de cocaína. 

Por eso se trasladó a Stéfano Tati, oriundo de Chile, a la Oficina Fiscal 8 donde se dará curso a la investigación penal por la tenencia ilegal del arma de fuego. Por otro lado se llamó a personal de Narcocriminalidad, que constató que la sustancia que encontraron eran estupefacientes y notificó a la Justicia Federal.

Fuentes judiciales detallaron que la mujer declaró ante la Justicia provincial durante la noche de este martes dando un giro a la historia. Molina sostuvo que "por celos" compró y sembró la droga encontrada en el domicilio de ambos, al tiempo que recalcó que el arma la tenían por seguridad.

De todas formas ambos procesos, el federal y el provincial continuarán su curso. 

Un resonante crimen 

El hombre encabezó varias marchas contra la inseguridad luego que su hija fuera ultimada el 10 de marzo de 2012 en el barrio La Gloria, cuando se produjeron una serie de disparos que tenían como objetivo al tío de la pequeña, Rafael Alejo Molina.

Micaela tenía en sus manos a Mía, su hermanita de cuatro meses, cuando un proyectil ingresó en su pierna y le dañó la vena femoral, quitándole la vida tres días después en el hospital.

Jorge el Loco Barroso cayó detenido meses después tras un allanamiento en Rodeo de la Cruz y fue el único imputado en la causa que llegó sentarse en el banquillo de acusados. El 26 de agosto del año pasado, la Sexta Cámara del Crimen lo condenó a 26 años de prisión por el crimen de Micaela y por la tentativa de homicidio contra su tío, quien recibió un disparo en la pierna.

El propio Stéfano Tati se mostró disconforme con el fallo en ese entonces y aseguró que “26 años de la vida no pagan un día de la vida de mi hija”. Su abogado, Juan Carlos Aguinaga, había pedido 30 años de prisión para el acusado.

Durante el proceso judicial, algunos miembros de las partes se mostraron disconformes con la declaración de Tati ya que no señaló a una persona en particular como el autor de los disparos contra su hija.