Un adolescente de 17 años fue imputado y permanece detenido como presunto autor del crimen de su abuela, de 81, a la que habría asesinado a golpes porque se quejaba de los dolores que sufría, en una vivienda de la ciudad cordobesa de Río Tercero.
El joven de 17 años fue imputado por la muerte de la mujer de 81 a la que habría asesinado a golpes porque se quejaba de los dolores que sufría, en una vivienda de la ciudad cordobesa de Río Tercero.
Detuvieron a un adolescente acusado de matar a su abuela a golpes
El joven fue inculpado del crimen de la abuela por el testimonio de su hermano, un niño de once años, según informaron fuentes judiciales y medios locales.
El caso se inició cuando la anciana, llamada Eliana, fue encontrada muerta en su cama en horas de la noche del domingo pasado.
A pesar de que el cuerpo de la mujer presentaba signos de haber recibido golpes, no estaba en claro como se había producido el deceso.
Sin embargo, el nieto menor de la mujer, un chico de once años, fue el que con su testimonio incriminó a su hermano.
Según la información difundida por el diario La Voz del Interior, los dos chicos son hijos de un hombre que trabajaba como guardia en un boliche y que había muerto en un accidente. Luego, su madre los abandonó.
La abuela de los menores se había hecho cargo de la manutención de los menores, al tiempo que les dio cobijo en su humilde vivienda del barrio Cerino, en las afueras de Río Tercero.
El domingo por la noche, un segundo hijo de Eliana fue a visitarla y la encontró muerta en la cama, por lo que dio aviso a la Policía.
Los agentes entrevistaron a los chicos y el niño dijo que su hermano mayor maltrataba a la abuela por las quejas de la mujer, a causa de sus dolores en el brazo.
El niño dijo que lo último que había visto es que el adolescente había golpeado a la anciana y hasta había llegado a maniatarla y colocarle un trapo en la boca para que no se quejara.
El adolescente quedó detenido y fue llevado al Complejo Esperanza, de la Cárcel de Bouwer.
En la vivienda los policías que investigan el caso Andrea Hildalgo ordenó un allanamiento en la vivienda, en la que se secuestró un trozo de tela, cinta de embalaje con cabellos y una tijera, entre otros elementos importantes para la causa.




