El hijo de la víctima, de 88 años, estuvo tomando mates con el agresor durante la tarde antes del feroz ataque. No entiende qué le sucedió al muchacho. La Justicia solicitó peritajes psicológicos para establecer si era consciente de sus actos y por

¿Crimen o locura? El inexplicable ataque mortal de un joven a un anciano en el Hospital Del Carmen

Por UNO

Por Leonardo [email protected]

Anselmo Fúnez, de 88 años, murió en la noche de este lunes en el Hospital Del Carmen. Fue atacado a golpes el sábado por la noche por su compañero de habitación, un joven de 26 años. No había razones para esa feroz golpiza que terminó con la vida del anciano y al parecer fue una especie de brote psicótico. La Justicia trata de establecer si el agresor era consciente de sus actos.

Anselmo sufrió un paro cardíaco luego de haber permanecido con muerte cerebral el fin de semana. Pero a ese fatal desenlace llegó luego de una serie de circunstancias comunes sucedidas durante dos días y un ataque inexplicable perpetrado por Didder Joel Toranzo, de 26 años, en el interior del hospital.

Anselmo estaba jubilado. Trabajó en la Municipalidad de Capital. Su hijo se llama igual que su padre y también trabaja en la comuna, en el área de gestión ambiental.

En diálogo con Diario UNO, Anselmo (h) contó: “Mi papá tenía problemas de próstata que le había terminado afectando una pierna. La tenía muy hinchada. Lo fui a ver el jueves (17 de abril) a su casa, donde vive con mi mamá, y al revisarlo vi que la pierna la tenía más hinchada que de costumbre. Así que lo llevé al hospital (Del Carmen) a pesar que él no quería”, recordó.

Anselmo padre fue internado en una habitación con otro hombre, quien recibió el alta a los pocos minutos y su cama fue ocupada por Didder Joel Toranzo. “Cuando llegó el muchacho estuvimos charlando".

"Me contó que trabajaba en una bodega y se había intoxicado con los químicos cuando limpiaba los piletones. También estuvimos charlando con su hermano y su mamá”, relató Anselmo (h), al tiempo que insistía en no poder comprender qué le sucedió a ese joven, con el que estuvieron tomando mates durante la tarde del sábado, unas horas antes de atacar a su padre.

“Ya era la noche y mi papá se durmió. El hermano de Diddier fue al baño y yo me fui a la enfermería a buscar una frazada para tapar a mi papá. Pero apenas salgo de la habitación, caminé unos pocos metros y comencé a escuchar gritos. Me di vuelta y había gente en la puerta de la habitación de mi padre pidiendo auxilio”, detalló el hijo de la víctima.

Cuando se acercó a la puerta, observó a Diddier golpeando con fiereza a su padre. “Le pegaba y le pegaba. Entonces entré en la pieza y me empujaron de atrás los guardias y los enfermeros y caí adentro del baño. Ellos lograron detener al muchacho. Mi papá se había cubierto la cara con una almohada pero estaba lleno de sangre. Tenía la cara muy hinchada porque lo había golpeado mucho”, destacó Anselmo (h).

Mientras relataba lo sucedido, siempre insistía en que durante los días anteriores habían estaba hablando y no hubo problemas.

Tras ese episodio violento, los separaron de habitación. “Mi papá fue llevado a la 71. Estaba mareado pero lúcido y se quería ir a su casa. Pero a la media hora —ya en la madrugada del domingo— se descompuso, le hicieron una tomografía computada y lo pasaron a terapia intensiva”, contó el hijo de la víctima. “Pero al rato vinieron y me dijeron que mi padre tenía muerte cerebral, que sólo le funcionaba el corazón y los pulmones”, expresó con tristeza Anselmo.

El final de la vida de Anselmo padre ya se conoce. Sin embargo, la investigación judicial recién comienza.

El expediente fue caratulado como averiguación de muerte y no como homicidio simple. Las razones son que hace falta determinar si Diddier era consciente de la agresión.

Al respecto, hay versiones que indican que el joven tuvo un brote psicótico. Por ello el fiscal de Godoy Cruz, Horacio Cadile, solicitó que le realicen peritajes psicológicos en el Cuerpo Médico Forense y además solicitó buscar la historia clínica de Diddier.

Trascendió que el magistrado también citó a una importante cantidad de profesionales y administrativos del hospital. En ese sentido, Cadile pretende saber si al Del Carmen le cabe algún tipo de responsabilidad. Porque si bien internaron a una persona intoxicada, quizá no era el lugar adecuado si es que la historia clínica contenía datos sobre algún tipo de trastorno psicológico y un neuropsiquiátrico era el sitio para ser internado.

Cuando el fiscal reúna todos los informes y declaraciones estará en condiciones de evaluar un cambio de carátula en el expediente, aunque todo hace prever que el agresor puede ser inimputable.