Por Sebastián [email protected] / @sebasalas_
Tras el homicidio de Quesito Guzmán (23) en las últimas horas del miércoles, los investigadores apuntan a un enfrentamiento entre la facción que lideraba la víctima y otra conocida como Los Mugrientos.
Crimen en Guaymallén: guerra de bandas y promesas de venganza en las redes sociales
Marcelo Emanuel Guzmán Pela tenía 23 años. En Guaymallén lo conocían como Quesito. Los investigadores lo sindican como el líder de una banda delictiva. En las últimas horas del miércoles fue asesinado de un disparo. En las redes sociales la bronca sigue y prometen ir por más.El joven circulaba en una moto Honda de 125 cilindradas por calle Paraná al 345, cerca de las 22.30. Esa zona como conocida Media Luna es dominada por una facción contraria a la banda que pertenecía Quesito. Estaba en el territorio de Los Mugrientos y todo terminó de la peor manera, según afirman los investigadores.
“Fue como en las películas de cowboys que se tiran desde caballos, pero en esta ocasión con motos”, comparó un pesquisa ligado a la causa. Según la primera reconstrucción del hecho, desde otro moto una persona comenzó a disparar contra la humanidad de Guzmán. Uno de los proyectiles impactó en la zona de la axila izquierda. Otra en un perro que circulaba por el lugar.El autor de los disparos huyó de la zona y los vecinos llamaron al 911. El Centro Estratégico de Operaciones (CEO) desplazó una ambulancia al lugar pero ya era tarde. El doctor Fernando Díaz no pudo hacer más que constatar la muerte del joven. El animal también murió en la escena del crimen.Por estas horas, los sabuesos policiales buscan identificar al asesino, tarea que encuentra complicada ya que ningún testigo quiere prestar declaración en el expediente. Pese a esto, tiene un dato para encaminar la causa.Quesito Guzmán era conocido para las autoridades de la zona ya que lideraba una banda integrada por cinco o seis jóvenes más. Los muchachos se dedicaban a limpiar vidrios en la rotonda del avión, ubicada a pocas cuadras del lugar del crimen.Pero también aprovechaban la soledad de los conductores que se detenían ante el semáforo en rojo y luego les sustraían elementos como el celular, la billetera, dinero en efectivo y cualquier artefacto electrónico que estuviera a mano dentro del vehículo.Con 23 años, la víctima fatal ya tenía varios antecedentes por robos, hurtos y abuso de armas de fuego. Incluso hace dos meses había estado sindicado como protagonista de un tiroteo que tuvo lugar en el mismo lugar donde fue ultimado.Incluso la moto en la que circulaba no le pertenecía ya que estaba a la orden del día tras haber sido robada en Godoy Cruz, detallaron los investigadores.El expediente por el crimen es impulsado por el fiscal departamental Tomás Guevara quien busca testigos para que puedan detallar las circunstancias en que asesinaron a Quesito e identificar al agresor.Bronca en las redes sociales Los mensajes de congoja entre los amigos de Marcelo Guzmán, quien era padre de un niño de 1 año, fueron el denominador común en los perfiles de Facebook. Algunos lo nombraron como “soldado de la calle” y le agradecieron por “proteger el barrio”.Otros de sus amigos prometieron revancha contra Los Mugrientos y garantizaron que "todo vuelve" y "todo está más que mal".Por el lado contrario, algunos festejaron el crimen. “Uno menos en el barrio falta el otro gato y se acabo la bronca re corta AGUANTE EL MEDIA LUNA CARAJO (sic)”, escribió un joven lanzando amenazas contra un tal Panadero.



