Fue en Las Heras. Según confesó la pareja de homicidas, la víctima se quiso propasar con ella y él lo asesinó. Le mostraron a la Policía dónde lo habían enterrado. Una pareja confesó que mató y enterró a un hombre en el fondo de su casa de El Borbollón.

Convivieron dos días con el hombre que asesinaron hasta que por el olor lo enterraron en el fondo de su casa

Por Rosana Villegas

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La pareja que confesó haber asesinado a un hombre de 56 años en El Algarrobal, Las Heras, admitió que tras matarlo a golpes convivieron con el muerto dos días hasta que el mal olor los obligó a enterrarlo. Al parecer, el homicida habría apuntado que arremetió contra la víctima porque esta se quiso propasar con su mujer. Ayer trascendió que el fallecido había estado en la cárcel por una violación.

Según contó su familia, Martín Mamaní Yucra (56) no volvió a su casa el lunes 6 de mayo y por eso al otro día ellos fueron hasta la comisaría de El Algarrobal a denunciar su paradero. En ese momento la policía comenzó a buscar al hombre de origen boliviano hasta que ayer dio con su cadáver.

Al parecer la misma noche del lunes Mamaní se habría encontrado con Juan Ángel Gómez (56) y su mujer, Marcela Sofía Pérez (39), quienes vivían en una precaria carpa en la finca Martínez, en calle Gutiérrez de El Borbollón.

De acuerdo con la versión de algunos allegados de Mamaní, él solía juntarse con esta pareja a tomar en un bar cercano.

Con esa información llegaron ayer los pesquisas de Búsqueda de Personas hasta la finca en que trabajaba la pareja, para saber cuándo habían visto por última vez al desaparecido, pero se encontraron con una versión que los dejó boquiabiertos.

“Yo lo maté a patadas porque se hizo el vivo con mi mujer”, habría dicho suelto de cuerpo Juan Gómez, luego de que su pareja, Marcela –padecería cierta discapacidad mental–, confesara a la policía que ellos lo habían asesinado.

Pero cuando los policías creyeron haberlo escuchado todo, conocieron detalles escabrosos del crimen.

Esa madrugada del martes 7 Gómez habría golpeado tanto a Mamaní que terminó matándolo, pero de momento no supieron qué hacer con el cuerpo, por lo que lo dejaron con ellos en la carpa en la que viven al fondo de esa finca, en la que se dedican a la plantación de palmeras.

Según precisaron, convivieron con el cadáver de Mamaní durante dos días, hasta que el cuerpo empezó a despedir un olor nauseabundo fruto de la descomposición y eso los obligó a enterrarlo.

Con la guía de los asesinos, la policía encontró el cuerpo en el fondo de la finca, a 500 metros de la carpa y a 80 centímetros bajo tierra.

Pese a que llevaba una semana de enterrado, el cuerpo no habría entrado en putrefacción por la temperatura del lugar y por lo húmedo del terreno en que se encontraba. Por eso los peritos pudieron notar que tenía varios golpes, uno en el pómulo izquierdo y otros tantos en ambos brazos. Sin embargo, aún no se pudo establecer cómo fue asesinado, causa que determinará la necropsia.

Preso por violación

Luego de la versión del confeso asesino, que aseguraba que Mamaní quiso propasarse con su mujer, los investigadores del caso quisieron corroborar si la víctima fatal pudo haber tenido ese comportamiento.

Si bien esto no justifica en nada la violenta reacción del homicida, los pesquisas confirmaron que Mamaní había estado preso por un abuso sexual agravado calificado por el vínculo en reiteradas oportunidades.

Por esa violación el hombre estuvo condenado a 8 años y medio, pena que cumplió.

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Macabro. Tras cavar unos 80 centímetros la policía dio con el cuerpo de Martín Mamaní, asesinado el 7 de mayo. Foto: Gentileza Gobierno de Mendoza.
Macabro. Tras cavar unos 80 centímetros la policía dio con el cuerpo de Martín Mamaní, asesinado el 7 de mayo. Foto: Gentileza Gobierno de Mendoza.