Por Soledad [email protected]
En el primer día de juicio declaró Leandro Cornejo, era amigo de Ezequiel Salas, quien fue asesinado en el barrio La Gloria en enero de 2010.
Con un fuerte operativo de seguridad en Tribunales, comenzó uno de los juicios contra El Gato Araya
Marcelo El Gato Araya, sindicado como el líder de una banda narco del barrio La Gloria, de Godoy Cruz, y enemigo de Daniel El Rengo Aguilera, jefe de la barrabrava del Tomba, pasó su primera jornada del juicio por el homicidio de Ezequiel Salas (32), ocurrido el 4 de enero de 2010. Araya está acosado de ser el coautor del crimen. Hubo un fuerte despliegue policial y penitenciario para trasladar a los internos desde Almafuerte hasta Tribunales.
En el banquillo de acusados, junto a El Gato estaba Héctor Raúl El Hueso Morales, quien está acusado directamente de haber sido uno de los que disparó contra Salas cuando manejaba un Ford Falcon rojo e iba acompañado de su amigo Leonardo Cornejo, quien sobrevivió al ataque y es el único testigo presencial de lo ocurrido.
"Ezequiel pasó a buscarme por mi casa como a las 5 de la tarde en un Falcon, fuimos a cargar GNC a la estación de Acceso Sur y Paso y volvimos al barrio. Ahí dos hombres armados en una moto nos dispararon desde atrás nuestro", relató el único testigo presencial del homicidio de su amigo.
"Me di vuelta, los vi y me metí abajo del asiento del auto. Ezequiel me dijo 'me pegaron, me pegaron' y se cayó sobre el volante y la puerta del auto", recordó Cornejo y agregó: “Escuché entre seis y siete disparos mientras estaba agachado”.
Pero ante las insistentes preguntas de los fiscales de Cámara subrogantes, Javier Pascua y Claudia Ríos, y abogados de los acusados, Alejandro Acosta y Enoc Ortiz, el testigo y amigo de Ezequiel sostuvo: “No pude ver bien sus rostros, pero eran robustos, ni gordos ni flacos. Si uno de esos hombres hubiese sido El Hueso Morales lo hubiese reconocido”.
Cornejo y Morales se conocen por un vínculo familiar, pero el amigo del muerto sostuvo que nunca fueron amigos, aunque algunas veces compartieron “bebidas”.
Morales y Araya están imputados por homicidio agravado por el concurso premeditado por dos o más personas, en la que El Gato quedó implicado como coautor por escuchas telefónicas en donde indicaría que él es el líder de una banda y es quien habría dado la orden de matar a Salas. En esa charla El Hueso le habría detallado a Araya cómo habría matado a Salas.
La Quinta Cámara del Crimen, presidida por el juez Gonzalo Guiñazú acompañado de los camaristas Rafael Escot y Laura Gil de Chales, llamó a la segunda testigo, Nancy Aballay, madre del único testigo del crimen y amigo de la víctima.
Declaró que conoce a El Hueso del barrio Tres Estrellas, donde la mujer vive hace más de 20 años. “Unos tres meses después que mataron a Ezequiel la gente comentaba que había sido él quien lo mató, pero eso ya había salido en la tele”.
Por último declaró el hermano del muerto, Andrés Salas, quien sostuvo que tenía buena relación con Ezequiel, pero no eran confidentes, por lo que no sabía si tenía algún problema con alguien.
Fuerte operativo policial y penitenciario Por primera vez desde enero de 2010, Marcelo El Gato Araya, conocido como el líder de la banda antagónica de Daniel El Rengo Aguilera, salió de la cárcel para enfrentarse a un primer juicio en el que está acusado con otros integrantes de su grupo por homicidio, rodeado de un intenso operativo policial.Por esto, durante la mañana de este miércoles, hubo un fuerte y amplio despliegue policial y penitenciario en Tribunales provinciales y las inmediaciones, para evitar una posible fuga de alguno de los reos o un tiroteo, que hasta incluyó uno de los helicópteros.
Se ordenó que el 1º piso de Tribunales quede completamente cerrado y no dejaran circular a personas ajenas al juicio.
El Gato Araya saltó a la fama luego de una seguidilla de tiroteos en el interior del barrio La Gloria, cuando él y Aguilera se disputaban el poder de la barriada. Además era conocido como el líder de una banda narco y que también se dedicaba al contrabando de mercadería desde Chile. Según declaraciones que había hecho Daniel Aguilera a UNO, aseguró que Araya había ofrecido 300 mil pesos de recompensa para quien lo matara.




