Está detenido. La fiscal Claudia Ríos Ortiz ordenó una exhaustiva investigación por el episodio. La Justicia determinará si hubo tiroteo. Los maleantes no habrían tenido ningún arma en su poder.

Compleja situación del policía que mató al ladrón en la Costanera

Por UNO

Catherina [email protected]

Está complicada la situación procesal del uniformado que el lunes durante una persecución en Capital mató a un joven que había robado neumáticos junto con un cómplice en el barrio Bombal. Esto se debe fundamentalmente a que no se hallaron armas que den por cierto que los maleantes estaban armados y por lo tanto el tiroteo al cual se adujo para disparar no habría existido.

La fiscal Claudia Ríos Ortiz acumula pruebas que todavía no se rindieron. Lo que es preocupante es que no apareció el arma que supuestamente habrían utilizado los fugitivos para tirotearse con los policías que iban en su  persecución.

El disparo de los uniformados acabó con la vida de Ernesto Rodríguez (29), quien iba sentado en el lugar del acompañante de un Peugeot 206 que era seguido por el móvil 1788 de la Comisaría Segunda. Ríos Ortiz precisamente para echar claridad en este suceso que está confuso busca acumular las pruebas necesarias para a partir de ese momento definir la situación procesal del efectivo, quien se encuentra detenidos en Contraventores.

Concretamente las pruebas determinarán si la magistrada imputará al policía. En el caso de hacerlo, deberá establecer qué delito le endilgaría.

Ayer para reunir más elementos de prueba ordenó a la Policía Científica que  perite todo el trayecto que hicieron hasta la Costanera y Aristóbulo del Valle desde Peltier y España. Esto para ver si encontraban vainas de las armas que los maleantes supuestamente utilizaron contra los uniformados y también de las que utilizaron los hombres en persecución. El Peugeot en el cual iban los fugitivos tenía cuatro impactos de bala, uno de los cuales  entró por el baúl y atravesó el asiento del acompañante.

Rodríguez recibió un disparo en la espalda que le ocasionó la muerte en forma instantánea. En cambio el conductor del Peugeot fue detenido en el lugar.

Dos efectivos policiales resultaron con lesiones a raíz del impacto entre los dos vehículos. Por su parte el móvil 1788 no presenta ningún tiro.

Un punto no menor es que Ríos Ortiz también deberá munirse de una prueba importante y que es si los efectivos respetaron el protocolo que se les enseña en la escuela de policía, sobre cómo tienen que actuar cuando  están en una persecución y en qué momento pueden usar las armas.

Se da por descontado que si el policía tiró porque desde el auto hacían otro tanto habría actuado en legítima defensa, con lo cual recobrará su libertad. Para establecer esto la fiscal extendió 24 horas la prórroga para definir su situación.

El hecho

Todo comenzó el lunes a las 10.40 cuando el propietario de una camioneta Toyota Hilux llamó al 911 porque le estaban robando las cubiertas de su camioneta, que estaba en Tucumán y Beltrán del barrio Bombal Sur de  Godoy Cruz. En ese momento comenzó la persecución, que siguió por Peltier, atravesó Ciudad y terminó en Aristóbulo del Valle y Costanera frente al Área Fundacional en Guaymallén.

Esto habría derivado en un presunto tiroteo que tuvo trágicas consecuencias.

Prórroga

A los efectos de reunir más pruebas la magistrada ordenó ayer a la Policía Científica que buscara vainas en el trayecto donde se produjo la persecución que terminó en la muerte de Ernesto Rodríguez, quien huía con un cómplice tras robar cubiertas.