Los linchamientos también llegaron al Sur mendocino y en la mañana de hoy varios camioneros que ingresaban a General Alvear por ruta nacional 143 y vecinos pescaron a un delincuente que estaba agrediendo a dos personas y le dieron una tunda. Si no fuera por la rápida respuesta de la policía, al joven lo molían a palos.
“Lo salvaron justo, pero igual terminó bastante machucado”, confió una fuente policial a este diario.
El episodio de este martes, el primero de este tipo en la región, fue la culminación de un robo que comenzó en el mediodía del lunes.
Un hombre que trabaja como celador en la escuela técnica de Alvear fue interceptado por un sujeto en las inmediaciones del establecimiento escolar, que además de quitarle por la fuerza sus pertenencias arremetió violentamente contra él a cadenazos limpios.
La escena fue vista por transeúntes que de inmediato llamaron a la policía y lo detuvieron minutos más tarde.
“Después de cometer ese hecho lograron detenerlo, pasó toda la tarde detenido y en la mañana de hoy tenía que presentarse a declarar a la fiscalía de Instrucción”, comentó el comisario Oscar Mendoza, titular de la Comisaría 14 de ciudad.
Como el joven al que apodarían “el mutante” le quedó la sangre en el ojo, alrededor de las nueve de la mañana de hoy cuando iba camino a la oficina judicial, se cruzó con el celador y también el hermano y trató de cobrar venganza. Fue en las inmediaciones de ruta nacional 143 y San Juan.
Esta vez los salvadores fueron un par de camioneros que vieron como el hombre y su hermano era atacado a golpes de puño. Los transportistas, cuatro al menos, tomaron de improviso al maleante y le pagaron con la misma moneda. En el tumulto también se plegaron vecinos de la zona.
Por suerte para el agresor, los móviles arribaron en cuestión de minutos sino hubiera sido una carnicería.
“En principio se pensaba que era una pelea entre vecinos hasta que llegaron los móviles al lugar y se encontraron con los protagonistas”, confió el comisario Mendoza.
El joven de 20 años esta vez permanecerá detenido en los calabozos de la comisaría alvearense hasta que declare ante la fiscal sustituta Ivana Verdúm para dar cuenta en dos causas, una por tentativa de robo y otra por lesiones y amenazas.
En cuanto a los camioneros, cuando llegó la policía cada uno se fue alejando disimuladamente, se subieron a los vehículos y emprendieron nuevamente la marcha.




