Un policía suspendido, un camionero desvinculado y una joven muerta fue el saldo del viernes 8 de septiembre cuando se apagó la vida de Romina Modón en la esquina de Alberdi y Espínola de ciudad.
Es que la chica de 28 años circulaba en su moto por Alberdi hacia el oeste cuando un policía, vestido de civil, abrió la puerta de su Renault Fluence y la joven se la llevó por delante. Romina cayó sobre el asfalto con tanta mala suerte que un camión repleto de ladrillos la pasó por encima y le provocó la muerte.
Por el hecho fueron demorados el camionero, que recobró la libertad el viernes por la noche, y un auxiliar de la Policía provincial que trabaja en el CEO.
El uniformado quedó detenido hasta el lunes cuando la fiscal Andrea Rossi le tomó declaración y lo imputó en la causa por homicidio culposo.
El policía quedó suspendido de la fuerza de seguridad, se le quitó el arma y su expediente pasó a la Inspección General de Seguridad, que abrió una investigación administrativa para determinar el grado de responsabilidad que tuvo el uniformado y su futuro en la Policía.
En este difícil contexto, después del trágico accidente se vivieron horas dramáticas en la Comisaría Octava cuando el policía rompió en llantos por lo sucedido. Su condición de uniformado es un agravante en la causa.
Una fuente judicial bien informada explicó a UNO de San Rafael que "la muerte de la joven fue un trágico accidente con tanta mala suerte que cuando la joven se llevó por delante la puerta del auto y cayó, justo pasó un camión que la arrolló".
Las ruedas del camión pasaron a la altura de una de las clavículas y produjo el aplastamiento. En ningún momento Romina perdió el casco que llevaba puesto, pero la muerte se produjo en el instante por el paso del camión que produjo lesiones gravísimas en el cuerpo de Romina.
En cuanto a la situación del camionero, la fiscal, que trabajó en la Comisaría Octava y tomó testimoniales, lo desvinculó de la causa y el lunes, tres días después del hecho, imputó al policía por homicidio culposo.
Es que la imprudencia por parte del conductor del automóvil, que no miró por el espejo retrovisor, causó el accidente que le produjo la muerte a Romina.
Por ese motivo la fiscal ordenó que se le retirara el arma, la credencial y luego se lo apartó de la Policía para que se inicie el proceso de investigación administrativa de rigor que llevará adelante la Inspección General de Seguridad.
Lo cierto es que el trágico siniestro que le costó la vida a una joven de 28 años se suma a la larga lista de muertos en accidentes de tránsito en San Rafael que parece no tener fin.




