La policía alvearense salvó a un hombre de 33 años de ser linchado por un grupo de vecinos.
La gente estaba iracunda con el personaje porque se hartaron del festival de exhibiciones obscenas que realizaba ante cualquiera que estuviera en la calle, inclusive niños de corta edad.
Después de que la policía impidió que la gente hiciera justicia por mano propia y lo trasladó a la dependencia, a la Comisaría 14 se acercaron al menos 10 personas y con nombre y apellido estamparon la firma en las denuncias.
Mostrarse en paños menores, tocar sus genitales o hasta masturbarse en público eran algunas de las acciones inentendibles del depravado, que quedaron asentadas en los escritos.
El operativo se realizó alrededor de las 11 de la noche de ayer en la esquina de Uspallata y calle 1 de Ciudad.
La conjueza en lo Correccional, Adriana Cerini, ordenó que continúe detenido en los calabozos de la seccional y antes de tomar más definiciones en la causa, pidió que sea sometido a pericias psicológicas y toxicológicas para determinar el grado de imputabilidad

