El nombre de Ramón Antonio Pelayes (53) puede pasar desapercibido para la mayoría. Excepto para cuatro personas: tres engañados por sus fraudes y su expareja que fue víctima de violencia de género. El estafador serial decidió admitir todos sus delitos y será condenado en los próximos días.

El primer expediente fue a fines de 2016, cuando una persona le entregó 10 mil pesos en efectivo. Ramón Pelayes le había prometido que esa es la primera cuota de una propiedad que le estaba vendiendo. Incluso también le sacó mil pesos más para entregarle un teléfono celular. Nada de eso pasó.

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La víctima no recibió nada y cuando quiso reclamarlo, se encontró con que el estafador estaba viviendo en San Luis. Por esto radicó la denuncia judicial.

En septiembre de 2018 volvió a cometer uno de sus engaños. Se reunió con un hombre frente a la playa de secuestros de vehículos de la Municipalidad de Ciudad. Allí iban a avanzar con la venta de una camioneta. Ramón Pelayes, que se hacía llamar Daniel, le dijo a su víctima que le rodado estaba incautado por deudas y por esto le pidió un adelanto de $150 mil para sacarlo.

El hombre engañado le entregó el dinero. Pelayes le dijo que debían esperar a que llegara el “portero de la playa” para poder retirarlo. La víctima se fue. Cuando quiso contactarlo horas después, fue imposible.

La tercera estafa fue similar: se quedó con un monto de dinero al mentir con la transacción de un vehículo.

Por último, en noviembre de 2019 cometió otro tipo de delito: violencia de género. El estafador y su novia –hacía 3 años estaban juntos- mantuvieron una discusión en la casa de la hermana del hombre. Según la denuncia, Ramón Pelayes tiró al piso y golpeó a su pareja hasta que la dejó inconsciente.

Estafa y violencia de género

En la jornada del miércoles pasado, el hombre se sentó en el banquillo de acusados. El fiscal de Delitos Económicos Santiago Garay y los abogados defensores de Ramón Pelayes –Alfredo Mellado y Franco Ferraris- llegaron a un pacto.

El trato es realizar un juicio abreviado donde el estafador admita las acusaciones que tiene en los cuatro expedientes y reciba una pena de 3 años de prisión, que serán en forma domiciliaria ya que sufre de diabetes y problemas cardiovasculares.

La jueza Carolina Colucci estableció un cuarto intermedio ya que solicitó informes al complejo San Felipe para confirmar si el hombre padece esas enfermedades y si pueden ser tratadas dentro de la cárcel.