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Aseveró que tenía todos los parámetros normales y no había nada que hiciera pensar que necesitara una revisión mecánica. La Municipalidad de Luján retiró los restos de la avioneta para despejar la calle Viamonte.

Un piloto que voló horas antes la avioneta estrellada en Chacras aseguró que la nave no tenía desperfectos

"Volé durante tres horas el martes en la mañana en el avión y cuando lo dejé todos losparámetros eran normales". Francisco Manddaleni, piloto compañero de Enzo Ceballos, el malogrado

guía, de 37 años,

de

la avioneta que se precipitó el martes en Luján, les contó su experiencia sobre la aeronave

siniestrada a los peritos enviados a Mendoza por la Junta de Investigaciones de Accidentes de

Aviación Civil, con sede en Córdoba.

Maddaleni aseguró este miércoles en la mañana que al dejar el avión en la base que posee la

empresa Aerotec en el Sur de Rivadavia no tenía ningún motivo para desconfiar de la salud mecánica

de la aeronave que luego se destruyó tras venirse a pique. La máquina, cuyo precio de mercado

oscilaba los 50.000 dólares, fue abordada por Ceballos y el copiloto Raúl Alcaráz, de 40 años,

quien se recupera de las lesiones sin riesgos ya para su vida, tras la sesión de vuelo

protagonizada por Maddaleni.

Los investigadores de la Junta de Aviación Jorge Venencia y Daniel Barafani estuvieron ayer

en la zona del siniestro -Viamonte al 4200, de Chacras de Coria- realizando un exhaustivo

relevamiento de pruebas e indicios. Además de analizar los pedazos de la avioneta en la posición

que quedaron tras el accidente, escucharon a algunos testigos presenciales de la caída de la

aeronave y dialogaron con uno de los dueños de la empresa Aerotec, Mario Cardama, y el piloto

Maddelani.

"Estamos en el inicio de la investigación, no tenemos nada que decir por el momento",

expresaron los expertos en accidentes al ser consultados por este medio. Los peritos estarán en la

provincia hasta el viernes por lo menos y luego volverán a Córdoba con toda la información que

puedan juntar.

A partir de ese momento, la Junta de Aviación Civil iniciará el proceso de análisis de las

pruebas e indicios para determinar las causas y responsabilidades del siniestro. El proceso no

tiene plazos perentorios establecidos, pero, por antecedentes similares, se estima que en lapso de

entre tres meses y un año tendría que estar resuelto el tema.

En la mañana de este miércoles, mientras una pluma de la Municipalidad de Luján era usada

para descolgar los trozos de la avioneta encajados en la copa de un árbol, un testigo presencial

del siniestro le dijo a diariouno.com.ar que advirtió "un rateo" en el motor de la avioneta antes

de que la misma se descontrolara definitivamente. Valentín Ezquerro trabaja en un taller mecánico

ubicado a pocos metros del lugar del siniestro."El motor se detenía y volvía a arrancar, fallaba

claramente y la avioneta empezó a hacer dibujos extraños, hasta que el motor se detuvo por completo

y el avión se vino a pique", ralató el testigo.