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Los bailarines y actores exigían entradas para el lunes, se las negaron y no quisieron actuar. Bronca del público que copó el teatro. Una tormenta terminó de arruinar la noche

Tras un escándalo con los artistas se suspendió la repetición de la Vendimia

La Vendimia es sagrada, pero la familia lo es mucho más. Ése fue el motivo por el que los artistasse plantaron en una huelga que derivó en una escandalosa suspensión de la primera repetición del

Acto Central en el Frank Romero Day.Los bailarines reclamaban dos entradas de la segunda repetición

del acto, para las familias de cada uno de ellos, y decían que todos los años anteriores les han

sido entregadas por la organización. Esta vez, las autoridades les respondieron que no tenían los

boletos, que las localidades estaban agotadas para la tercera noche y que no podrían cumplir. Los

bailarines, ante esto, respondieron que no salían a actuar.

El espectáculo se retrasó mas de dos horas, y la gente se impacientó y soltó una feroz

silbatina en repudio a la demora.

Ante la emergencia, los organizadores "mandaron a la parrilla" para calmar a los indignados

espectadores a Natalio Faingold con su espectáculo Viaje andino, que apenas duró 15 minutos. En

medio de abucheos, los músicos abandonaron el escenario mientras el vocalista reclamaba que

salieran los bailarines.

La gente, furiosa, arrojó botellas, cajas de vino y manzanas al escenario, mientras coreaba

insultos contra la organización y los bailarines.

Por más de media hora, el escenario quedó a oscuras y el locutor anunció que en siete minutos

comenzaba la fiesta, mientras el público le gritaba "mentiroso".

Pasada las 23, más de la mitad del público ya se había retirado. La lluvia se presentaba,

complicando aún más el inicio del espectáculo, y el secretario de Cultura, Ricardo Scollo, salió a

dar explicaciones luego de negociar con los artistas, quienes le habían exigido que reconociera su

error. El funcionario calificó de desprolijidad la falta de entradas para los artistas y exclamó

que respetaba la dignidad del planteo de los bailarines.

Luego salieron algunos de los artistas, y le pidieron a la gente que se retirara, pero fueron

abucheados. A esa altura, cerca de la medianoche, la lluvia había espantado a casi todo el público

e impedía cualquier intento de realizar el evento.

Las dos entradas son consideradas por los artistas como un derecho adquirido, aunque no

figura en el convenio firmado para la fiesta.

Scollo les prometió que hoy les darán las 1.500 entradas y que se construirá una grada

especial.

Mientras, la primera repetición se reprogramaría para el martes.

Estuvo Cobos

El vicepresidente Julio Cobos apareció repentinamente, cuando estaba previsto que lo hiciera

la tercera noche. Justificó el cambio por un compromiso familiar y no por temor a un escrache del

justicialismo.

Foto: Maximiliano Ríos / Diario UNO
Foto: Maximiliano Ríos / Diario UNO