Una serie de incidentes se registraron desde las 13.30 sobre la avenida Rivadavia, a metros del Congreso Nacional donde se discute en sesión especial el proyecto de reforma previsional: Los incidentes se repitieron en las avenidas 9 de Julio y de Mayo, registrándose 88 policías heridos y 60 detenidos según información de la Ciudad de Buenos Aires.
Hasta el momento, los efectivos heridos son de distinta consideración, con traumatismos oculares, politraumatismos y traumatismos de cráneo, siempre según información del Gobierno de Ciudad.
A su vez, el SAME informo sobre un total de 81 pacientes atendidos, entre los que se encuentran personas mayores de edad y agentes policiales: 7 fueron traslados al Hospital Ramos Mejía por traumatismos e hipotensión; 14 al Hospital Penna por traumatismos y convulsiones; 13 al Hospital Santa Lucía por traumatismos de ojo; 7 al Hospital Argerich por traumatismos leves y dificultad respiratoria; 9 al Hospital Durand por traumatismos; 29 al Hospital Churruca por traumatismos y 2 al Hospital Rivadavia por lipotimia.
Del Congreso a la 9 de Julio
Tras despejarse la Plaza del Congreso los enfrentamientos se extendieron hasta la Avenida 9 de Julio y Avenida de Mayo, donde los manifestantes se replegaron, reorganizaron y comenzaron con nuevos ataques. Incluso algunos intentaron armar un vallado con material utilizado por la policía, pero el plan fue rápidamente desactivado por un camión hidrante.
Los efectivos volvieron a tirar gases lacrimógenos y balas de goma para intentar dispersar al grupo de manifestantes.
Media hora antes de que comenzara la sesión especial para debatir la reforma jubilatoria, agrupaciones de izquierda empezaron a arrojar piedras, palos y bombas molotov a un cordón de oficiales de la Policía de la Ciudad que custodiaban el vallado que rodea al Congreso de la Nación.
Entre los manifestantes se pudo ver a personas encapuchadas con gomeras y otras armas caseras atacando a los efectivos policiales durante por lo menos dos horas.
En principio la guardia de infantería se limitó a armar una línea con escudos para evitar el avance de los violentos. No respondieron con gases lacrimógenos o balas de goma, como sucedió el jueves de la semana pasada.
Pero ante la persistencia de los ataques la Policía contestó las agresiones con balas de goma y puso en acción al menos un camión hidrante.
Nota en proceso.



