En uno de los éxitos editoriales del año, Kirchner, el tipo que supo, su autor, Mario Wainfeld, revela –con honestidad intelectual– cómo pasó el ex presidente de ser un desconocido a un Dios político.

Otra mirada sobre Néstor Kirchner para contrarrestar la grieta

Por UNO

En Kirchner, el tipo que supo, Mario Wainfeld propone un desafío doble: por un lado, reconstruir la historia de un "animal político descomunal"; por el otro, hacerlo desde el campo de las ideas y no desde los escándalos, género best seller en los libros de funcionarios cuyo mensaje final nunca es más que el desprecio a la política.

Para eso, el autor recorre la historia desde que Kirchner se convirtió en presidente hasta su muerte. Un período de una intensidad notable tanto para los "partidarios como para los detractores".

La reconstrucción de esos siete años, de 2003 a 2010, discurren bajo la prosa aguda, verborrágica y característica del columnista de Página 12.

El autor conoció en persona al ex presidente, lo entrevistó, conversó off the record. Esos encuentros, más los cientos de artículos que escribió durante años y una sólida formación teórica, son la base sobre la que se edifican las 336 páginas.

A contramano de lo que estimula la doctrina de la "grieta" , el libro es al mismo tiempo una invitación para quienes no simpatizaron con el programa kirchnerista y un material de consulta para los adherentes. O viceversa.

"Entre otros 'tips', se recorren la política económica, la laboral, la internacional, la de derechos humanos, la transversalidad, la Concertación, la Ley de Medios, la nacionalización del sistema jubilatorio, la Cumbre de las Américas, el canje de la deuda, el Indec", escribe Wainfeld en la introducción.

El periodista logra explicar cómo hizo Kirchner para concentrar el poder que le permitió materializar un Estado de Bienestar made in Argentina.

Kirchner llegó como candidato en 2003 porque Carlos Reutemann declinó la oferta. Muchos de los que lo votaron ni siquiera lo conocían. En cambio, en 2010, cuando murió, la Plaza de Mayo se atestó de personas para despedirlo; personas que nunca habían entrado a la Casa Rosada hasta aquel 27 de octubre, dice -palabras más palabras menos- el autor.

¿Qué sucedió en el medio? ¿Qué pasó a lo largo de esos siete años? Ese es uno de los desafíos que Wainfeld supera con creces porque analiza las decisiones y mide los alcances. Lógicamente, lo hace con una ideología que nunca esconde. Lo hace con honestidad intelectual.

Reducir un proceso histórico así al artículo 210 del Código Penal de la Nación (el de Asociación ilícita) es extraviar el análisis.

El kirchnerista fue, entre otras cosas, un proceso histórico con una capacidad enorme para generar hegemonía en términos gramscianos, maná para los que disfrutan del análisis. Wainfeld se ocupa de refutar esa mirada simplista y lo hace con una virtud que bien señala el periodista y escritor Martín Rodríguez: analiza a Kirchner a la luz de Perón. "Un peronista en el espejo de otro peronista".

"Kirchner llevó a la acción una ideología que no inventó y que trató de sintonizar con el momento histórico que le cupo en suerte. Lo hizo, como no podía ser de otro modo, con las limitaciones de poder y de recursos materiales y simbólicos que recibió, acrecentándolos todo y lo mejor que pudo", considera Wainfeld.

Kirchner no inventó, pero hizo, supo. "Básicamente, lo que supo para mí es encontrar la clave para gobernar después de la crisis más honda y profunda que tuvo la Argentina, de la crisis más grave", dice Wainfeld en una entrevista concedida a La Izquieda Diario.

Wainfeld, además de abogado y hombre de raigambre peronista, es un ferviente lector de Jorge Luis Borges. Muchos de los capítulos comienzan con frases del escritor antiperonista. No es un oxímoron. El libro no se rige por dicotomías falsas, no se agrieta . El libro es un ensayo libre, con una impronta original.

Y el lector en ningún momento se siente estafado porque en la introducción el autor expresa: "Si le atraen más los escándalos que la política, amablemente creo que el material no lo interpelará. Como escribió el historiador francés Jean Bouvier: 'No hay que dejarse atrapar por el prestigio de los escándalos'. No son ellos los que dan cuenta del desarrollo histórico. Los regímenes económicos y políticos no mueren jamás por los escándalos. Mueren por sus contradicciones. Es absolutamente otra cosa".

 Embed      
Abogado y peronista. Es Wainfeld, también columnista de Página 12.
Abogado y peronista. Es Wainfeld, también columnista de Página 12.
 Embed      
Kirchner, el tipo que supoAutor  Mario WainfeldEditorial  Siglo Veintiuno EditoresPáginas  336Precio   $310 Género   biografía, política
Kirchner, el tipo que supoAutor  Mario WainfeldEditorial  Siglo Veintiuno EditoresPáginas  336Precio   $310 Género   biografía, política

Temas relacionados: